Rusia y Grecia RUSIA GRECIA

Rusia y Grecia "pasan página" a las recientes tensiones

07 de diciembre de 2018

Moscú, 7 dic (EFE).- Rusia y Grecia "pasaron página" hoy a las recientes tensiones bilaterales por la expulsión de dos diplomáticos rusos, y decidieron "mirar al futuro" y profundizar sus lazos, sobre todo en el campo de las infraestructuras energéticas.

El presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, se reunieron hoy durante más de dos horas en el Kremlin, tres años después de la última visita del jefe del Gobierno heleno a Moscú y coincidiendo con el 190 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

"Creo que tenemos que mirar al futuro y esta crisis se ha resuelto", sostuvo Tsipras en la rueda de prensa conjunta con Putin, quien se mostró convencido de que ambos han "pasado página realmente" a la minicrisis diplomática que se desencadenó el pasado julio.

En ese momento, Atenas expulsó a dos diplomáticos rusos acusados de injerencia en los asuntos nacionales griegos y de actos ilegales contra la seguridad nacional de Grecia, así como de intentar sobornar a funcionarios de este país. También prohibió la entrada al país a otros dos exdiplomáticos rusos.

Entre otras cosas, supuestamente Rusia llevó a cabo diversos actos coordinados para expandir su influencia sobre Grecia y los Balcanes, como intervenir en contra de las negociaciones del acuerdo con la Antigua República Yugoslava de Macedonia para cerrar la disputa sobre el nombre de este país.

Putin calificó hoy de "sinsentido" las acusaciones griegas, y recalcó que "nadie se cree (...) que Rusia intente socavar a Grecia de alguna forma".

Dejó entrever su malestar por el paso dado por Grecia en julio pasado al afirmar que la vía normal cuando existen diferencias entre dos países es abordarlas "sin teatralidad".

Tsipras quiso recordar a Putin que Grecia "fue el único país de la Unión Europea (UE) que no apoyó la iniciativa de expulsar a diplomáticos rusos después del caso Skripal", en referencia al envenenamiento de marzo en Reino Unido del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia atribuido a la inteligencia militar rusa.

Un motivo de conflicto entre ambos países también ha sido la venta de armas de Rusia a Turquía, sobre la cual Tsipras le expresó a Putin su "preocupación por nuevos programas encaminados a armar" a Ankara y destinados a aumentar su capacidad militar.

Turquía prevé instalar a partir de octubre de 2019 el sistema de misiles antibalísticos S-400, capaz de derribar objetivos aéreos a una distancia de 250 kilómetros y de misiles balísticos no estratégicos a 60 kilómetros.

Tsipras y Putin también abordaron la cuestión de Chipre, después del fracaso de las negociaciones para la reunificación de la isla el año pasado y después de que la portavoz de Exteriores de Rusia, María Zajárova, dijera que EEUU pretende instalar una base militar en la isla para contrarrestar la influencia de Rusia en la región.

El primer ministro griego dijo que la "situación ha sido aclarada" en una conversación telefónica entre los ministros ruso y chipriota de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov y Nikos Jristodulidis, quien desmintió la versión de Moscú, al igual que Washington.

En lo que sí estuvieron de acuerdo Tsipras y Putin fue en la importancia de impulsar proyectos de infraestructuras energéticas, el primero porque Rusia cubre más de la mitad de las necesidades de gas de Grecia y el segundo para aumentar su influencia en Europa, algo que EEUU y varios países europeos quieren evitar.

Llevar el gasoducto TurkStream a Europa a través de Grecia "es bastante posible, realista", recalcó el presidente ruso, mientras que Tsipras admitió que esa hipotética conexión "elevaría el rol de Grecia en la región y en Europa".

Tsipras reiteró que abordará este asunto en Bruselas, y acusó a la Unión Europea (UE) de actuar con "dobles estándares" en lo que se refiere al gas ruso, dado que existe por un lado "el deseo de conectar el TurkStream con Grecia y por otro hay presiones para no construirlo".

El jefe del Gobierno griego también dijo que el gasoducto Trans Adriático (TAP en sus siglas en inglés), que trasladará a Europa el gas del mar Caspio y que ya está construido en un 80 %, "podría incluir gas ruso".

"Creo que eso beneficiará a la economía europea y a toda la región", sostuvo.

Los dos líderes también abordaron el polémico proyecto del gasoducto Nord Stream 2, que suministrará directamente gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico, pero al que se oponen EEUU y algunos países del este de Europa, sobre todo Polonia.

Tsipras expresa a Putin su preocupación por el suministro de armas a Turquía

Moscú, 7 dic (EFE).- El primer ministro griego, Alexis Tsipras, expresó hoy al presidente ruso, Vladímir Putin, su preocupación por el suministro de armas rusas a Turquía.

"Le he expresado mi preocupación por nuevos programas encaminados a armar a Turquía, porque ella quiere mantener el 'casus belli' en relación a nuestro país", señaló el mandatario griego en una rueda de prensa conjunta con Putin tras la reunión que ambos celebraron en el Kremlin.

El ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, confirmó recientemente que Turquía instalará a partir de octubre de 2019 el sistema de misiles antibalísticos S-400 que ha comprado a Rusia por más de 2.500 millones de dólares, según estimaciones de la prensa turca.

El S-400 es un sistema de defensa antiaérea de última generación, capaz de derribar objetivos aéreos a una distancia de 250 kilómetros y de misiles balísticos no estratégicos a 60 kilómetros.

El Gobierno estadounidense ha criticado que un miembro de la OTAN adquiera un sistema armamentístico de Rusia, pero el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, ha reconocido que cada país tiene derecho a tomar estas decisiones.