Bolsonaro gobernará Brasil hasta 2022 y promete total apego a la Constitución BRASIL ELECCIONES

Bolsonaro gobernará Brasil hasta 2022 y promete total apego a la Constitución

28 de octubre de 2018

Brasilia, 28 oct (EFE).- El ultraderechista Jair Bolsonaro ganó hoy la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, gobernará hasta 2022 y, pese al verbo provocador que marcó su campaña, se mostró conciliador tras la victoria y prometió apego a la Constitución.

"Mi Gobierno será defensor de la Constitución, de la democracia y de la libertad. No es la promesa de un partido, es un juramento a Dios", afirmó Bolsonaro tras confirmarse su victoria con el 55 % de los votos, frente al 44 % que obtuvo el progresista Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

"Lo que ocurrió en las urnas no fue la victoria de un partido, sino la celebración de un país por la libertad", subrayó Bolsonaro, tras una oración rezada por el senador y pastor evangelista Magno Malta, uno de sus más estrechos colaboradores, quien agradeció a Dios por "librar" a Brasil de los "tentáculos de la izquierda".

En el mismo tono, Bolsonaro citó un pasaje bíblico que fue de los lemas de su campaña. "Juan 8:32: 'Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres'", declaró, para luego agregar que su Gobierno, que asumirá el 1 de enero de 2019, "será para crear un nuevo futuro para los brasileños".

Prometió "estimular las inversiones", "eliminar lo mas rápido posible el déficit público" y reducir el tamaño del Estado, a fin de dar libertades plenas a la iniciativa privada, la cual cree que debe ser el verdadero motor de la economía.

Garantizó que su política exterior acabará con las "tendencias ideológicas", acercará a Brasil a los países más desarrollados y recuperará el "respeto internacional".

Esta vez, dejó de lado el verbo agresivo de la campaña, en la que generó numerosas polémicas con su defensa de la última dictadura (1964-1985) y declaraciones consideradas machistas, racistas y homofóbicas por organismos de derechos humanos.

De hecho, hoy mismo, una vez confirmada su victoria, Amnistía Internacional (AI) y Human Right Watch (HRW) difundieron sendas notas en las que le exigieron respeto a los derechos fundamentales de los brasileños, al tiempo que Greenpeace le subrayó la necesidad de proteger la Amazonía en otro comunicado.

Más tarde, mediante las redes sociales, Bolsonaro bajó todavía más el tono, se comprometió a "buscar pacificar al país" y pidió "acabar con eso de ellos contra nosotros y nosotros contra ellos. Vamos a unirnos todos en un solo Brasil", expresó.

Bolsonaro hizo su primer pronunciamiento desde su residencia en Río de Janeiro, donde permaneció las últimas semanas, tras haber sido dado de alta en un hospital en el que estuvo 23 días después de ser acuchillado durante un mitin el pasado 6 de septiembre.

Como otras veces, agradeció a los médicos que le "salvaron" y dijo que haber sobrevivido a ese ataque supone para él que presidir era "una misión encomendada por Dios".

Frente a la residencia, igual que en muchas ciudades del país, cientos de sus seguidores tomaron las calles para celebraciones que transcurrieron casi sin incidentes, pese a la alta polarización que generó la campaña entre la sociedad.

Haddad, quien hace poco más de un mes sustituyó como candidato del PT a Luiz Inácio Lula da Silva, en la cárcel por corrupción, se comprometió a defender los derechos de los más de 46 millones de personas que le votaron, que "divergen de la mayoría y merecen respeto".

Aseguró que mantendrá una oposición seria y responsable, y volvió a afirmar que Bolsonaro puede ser un riesgo para la democracia, que fue una de sus principales afirmaciones durante la campaña.

En ese marco, ante unos pocos cientos de seguidores, encabezó un minuto de silencio "por el luto y la lucha por la retomada de la democracia", que fue roto por un coro que prometió "resistencia".

El actual mandatario brasileño, Michel Temer, quien le entregará el poder el 1 de enero, se comunicó con el presidente electo y dijo haber percibido que se propone gobernar el país "con paz y armonía".

También le ofreció una transición "tranquila" y dijo que a partir de este lunes pondrá a su disposición toda la información del Gobierno, sobre aquello que "se hizo" y sobre lo que considera que "aún falta" por hacer.

Según Temer, "el pueblo hoy ejerció su poder, porque cuando se cita a unas elecciones el pueblo ejerce un poder que es suyo, que es el de decidir quién dirigirá el país", y "lo hizo con toda tranquilidad y soberanía".

El PSL, la minúscula sigla de Bolsonaro, se creció tras las elecciones

Río de Janeiro, 29 oct (EFE).- El Partido Social Liberal (PSL), una minúscula sigla de poca fuerza política, se fortaleció en los comicios de 2018 donde no solo obtuvo la Presidencia de Brasil con el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro, sino que ganó tres gobernaciones, 52 escaños en la Cámara Baja y 4 en el Senado.

El mayor de los trofeos para esta sigla fue el triunfo de Bolsonaro que, con el 55,13 % de los votos válidos, le ganó la Presidencia de Brasil a Fernando Haddad, quien sucedió al encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y que obtuvo el 44,87 % de los sufragios.

Aunque las previsiones señalaban que si ganaba el ultraderechista no iba a poder gobernar por falta de apoyo en el Congreso, los resultados mostraron otra verdad, y si bien no tiene un respaldo muy fuerte, Bolsonaro ha sumado apoyos y el PSL ha ganado una fuerza que ni el mismo partido estaba seguro de poder alcanzar.

De contar solo con un diputado en las elecciones de 2014, la minúscula formación se creció tras las elecciones de este año y dejó de ser un partido casi anónimo en la política brasileña.

Este año el PSL se convirtió en la segunda fuerza en la Cámara Baja con 52 diputados, el 10,1 % del total, detrás del Partido de los Trabajadores, que con 56 diputados ostenta el 10,9 % de los representantes.

A nivel regional el partido de Bolsonaro fue sorpresa en estas elecciones al obtener este domingo en segunda vuelta el mandato de tres estados: Roraima, Rondonia, Santa Catarina.

Antonio Denarium fue elegido este domingo con el 53,46 % de los votos gobernador de Roraima, estado fronterizo con Venezuela que ha soportado una fuerte presión migratoria de ciudadanos de ese país, y por donde en los últimos dos años, han entrado miles de venezolanos que huyen de la crisis económica, social y política del vecino.

Frente a la crisis que se vive en ese empobrecido estado, durante la campaña Denarium manifestó restringir el paso de inmigrantes del país vecino por medio de mecanismos de control como la presentación obligatoria de la cartilla de vacunación y de un atestado de antecedentes criminales.

En el norteño estado de Rondonia, fronterizo con Bolivia, fue elegido con el 53,34 % de los votos el coronel Marcos Rocha, militar de carrera y profesor, igualmente candidato por el PSL.

Su principal bandera de gobierno es mejorar la seguridad pública del estado mediante la prevención de la criminalidad con herramientas tecnológicas como cámaras de vigilancia en las calles.

Otro candidato del PSL, Carlos Moises da Silva, más conocido como el "comandante Moisés", se convirtió este domingo, con el 71,09 % de los votos, en el gobernador de Santa Catarina, un estado al sur del país cuya capital, Florianápolis, es uno de los balnearios turísticos de Brasil más apetecidos.

El "Comandante Moisés" fue otra de las sorpresas de estos comicios ya que era uno de los aspirantes que nunca había participado en política y que por primera vez se lanzó al ruedo por el mandato regional.

Abogado de profesión, se ha desempeñado en varios cargos públicos en Florianápolis, su ciudad natal. Está en contra del aborto, la legalización de las drogas y la pena de muerte y, con reservas, apoya la liberación de la venta de armas, una de las banderas promovidas por Bolsonaro.

Bolsonaro dijo que recibió llamada de Trump y que se acercará a otros países

Río de Janeiro, 28 oct (EFE).- El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó hoy que recibió llamadas de felicitación de varios líderes mundiales, entre los que citó al estadounidense Donald Trump, y dijo que, como mandatario, pretende acercarse a otros países que han sido relegados por el gigante sudamericano.

"El presidente de Estados Unidos acabó de llamarnos y nos deseó buena suerte. Obviamente fue un contacto bastante amigable", afirmó el diputado ultraderechista al destacar la llamada de Trump, a quien considera como un modelo.

Bolsonaro, en un vídeo divulgado en su cuenta en Facebook, agregó que la política exterior de su Gobierno buscará la aproximación con países que han sido relegados por Brasil debido a que, afirmó, el Partido de los Trabajadores (PT), que gobernó el país 13 años, primero con Luiz Inácio Lula da Silva y luego con Dilma Rousseff, tan sólo se acercó a países con los que tenía proximidad ideológica.

De acuerdo con el ultraderechista, que venció la Presidencia con cerca del 55 % de los votos válidos, su política exterior acabará con las "tendencias ideológicas", acercará a Brasil a los países más desarrollados y recuperará el "respeto internacional".

"Queremos, sí, aproximarnos a varios países del mundo sin connotaciones ideológicas y por eso tenemos la necesidad de un buen ministro de Relaciones Exteriores que converse con todo el mundo", afirmó.

El futuro canciller, agregó, tendrá que pensar "en un proyecto que le permita a Brasil hacer comercio con todo el mundo, lógicamente sin perjudicar los intereses de nuestros empresarios y de nuestros industriales".

Agregó que Brasil tiene que buscar asociaciones con los países más desarrollados para que la economía, que comenzó a superar la histórica recesión que sufrió en 2015 y 2016, "comience a andar".

Además de Trump, otros líderes mundiales que han felicitado a Bolsonaro por su victoria en las elecciones fueron los presidentes de Argentina, Mauricio Macri, y de Chile, Sebastián Piñera, así como el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro.

Según diferentes analistas, Brasil, que fue un actor internacional muy activo e impulsó varias iniciativas de integración entre países en desarrollo durante la era de Luiz Inácio Lula da Silva, tiende a alejarse del sur y a mirar al norte con la victoria de Bolsonaro en las elecciones.