La música brasileña conquista Montreux en una noche monográfica FESTIVAL MONTREUX

La música brasileña conquista Montreux en una noche monográfica

08 de julio de 2018

Montreux (Suiza), 7 jul (EFE).- Gilberto Gil, Margareth Menezes y Mart'nália fueron los artistas encargados de representar hoy a Brasil en una noche dedicada a la música y la cultura de este país en el Festival de Jazz de Montreux, que cruzó su ecuador.

Gilberto Gil, el plato fuerte de la noche, celebró sobre el escenario del Auditorio Stravinski el cuarenta aniversario de su disco "Refavela" con una versión editada por su hijo Bem Gil con la colaboración de los jóvenes artistas Chiara Civello, Mayra Andrade y Mestrinho.

"Es un placer estar en Montreux una vez más", aseguró el veterano, que actuó por primera vez en el festival en 1978 y desde entonces se ha convertido en un habitual.

"Refavela" es un trabajo musical marcado por ritmos africanos y diferentes estilos que el brasileño descubrió durante su viaje a Nigeria en 1976 y que evocan también la cultura afrobrasileña y un estilo de música callejera.

De hecho, una de las canciones del disco recibe el nombre de un instrumento que descubrió en África, llamado "balafón", de la familia del xilófono y del que han evolucionado otros instrumentos musicales como la marimba, al que se parece mucho.

Durante el concierto interpretó otras de sus canciones que son parte indiscutible de su obra, como es el caso del tema "Exodus" del jamaicano Bob Marley, del que justamente este año también se celebran los 40 años, según recordó el propio Gil.

El brasileño también cedió el protagonista a los artistas que lo acompañaban y que cantaron algunas de sus canciones en solitario y causaron sensación entre el público.

Su concierto acabó después de tres bises y una auténtica fiesta musical encima del escenario a la que se unió Margareth Menezes, la primera de la noche en actuar.

Menezes ya había convertido el Auditorium Stravinski en un verdadero carnaval brasileño, lugar dónde se forjó como artista y del que ha ido evolucionando hasta que en los años 2000 pasó a formar parte del movimiento conocido como "afropop brasileño".

El público, mayoritariamente de origen brasileño, demostró saberse sus canciones al corear muchas de ellas, con lo que jugó la cantante, y también dando palmas y bailando al ritmo de la samba, el reggae y el rock.

La percusión tuvo un papel protagonista en su actuación y complementó la voz de la cantante, muy fuerte y enérgica sobre el escenario, donde también demostró sus dotes como bailarina.

Menezes, con treinta años de carrera sobre los escenarios, también dedicó uno de sus temas a Gilberto Gil, con quién ha colaborado en distintas ocasiones.

Al irse del escenario exclamó: ¡Viva Brasil!

A Menezes la siguió la cantante, compositora y actriz, Mart'nália, quién también supo conquistar a una sala casi llena con una sonrisa permanente y una samba más tradicional.

Consiguió crear una conexión muy especial con el público, que no dejó de bailar y del que requirió la colaboración para hacer las percusiones en algunos temas al tener que dar palmadas al ritmo de la música o hacer chasquidos con los dedos.

Además, demostró sus cualidades como percusionista tocando algunos pequeños instrumentos tradicionales durante el concierto.

Mart'nália creció al ritmo de la samba de la mano de su padre, el compositor Martinho da Vila y, después de muchos años de trayectoria, en 2017 recibió el premio al mejor álbum en los Grammy de Latinoamérica.

La eliminación de la selección de Brasil en el Mundial de Fútbol de Rusia no impidió que la velada en su conjunto fuera una celebración de los ritmos y la cultura brasileña, que reunió a buena parte de esta comunidad residente en Suiza en esta localidad a orillas del lago Lemán.