Wall Street, a medias entre el sector tecnológico y el energético BOLSA WALL STREET

Wall Street, a medias entre el sector tecnológico y el energético

07 de junio de 2018

Nueva York, 7 jun (EFE).- La bolsa de Nueva York terminó hoy mixta influenciada por el frenazo del índice Nasdaq a raíz del descenso de las tecnológicas y del repunte del petróleo que valorizó las acciones de las empresas de energía.

Después de tres récord en línea, el Nasdaq, donde cotizan las principales firmas tecnológicas, bajó un 0,70 % resentido por las pérdidas que se anotaron Facebook y Netflix (-1,65 % cada una), así como de Alphabet (-1,09 %) y Amazon (0,38 %).

Para Mike Bailey, de la firma FBB Capital Partners, el retroceso de las tecnológicas es una "puesta al día" con el resto del mercado, y previó que en adelante se recuperarán.

También retrocedió durante la sesión el selectivo S&P, que, lastrado por el Nasdaq, se deshizo de un 0,07 %.

El Dow Jones de Industriales aprovechó el tirón del sector energético y de la cadena de comida rápida McDonald's para avanzar un 0,38 %.

Las petroleras Chevron (+2,90 %) y Exxon Mobil (+ 1 %) celebraron con avances la recuperación del precio del petróleo, que para el caso del WTI, de referencia en EE.UU., se tradujo en una subida del 1,9 % hasta los 65,95 dólares.

La cotización internacional crudo ha empezado a recuperarse mientras los mercados siguen atentos a la situación en Venezuela y Oriente Medio.

A su turno, McDonald's atrajo a los inversores y repuntó un 4,37 % entre versiones de que planea una nueva ronda de despidos para reducir su estructura de negocio.

El mercado pareció no reflejar de momento el anuncio del secretario de Comercio Wilbur Ross sobre el acuerdo que los Gobiernos de EE.UU. y China alcanzaron con la telefónica ZTE, por medio cual se levanta la prohibición de negocios a esa empresa en el país y se le impone una multa de 1.000 millones de dólares.

El anuncio, que tiene lugar en medio de la tensión comercial entre Washington y Pekín, despeja el panorama para ZTE, que es cuarto en el mercado chino de venta de teléfonos celulares y compra gran parte de sus componentes y software en EE.UU.

La decisión puede traer además cierta tranquilidad al mercado en medio de la preocupación que ha generado la amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles por valor de 150.000 millones de dólares a las importaciones chinas, y la promesa de respuesta recíproca por parte del gigante asiático.