Sindicatos buscan consenso para convocar un paro contra los ajustes en Argentina ARGENTINA ECONOMÍA

Sindicatos buscan consenso para convocar un paro contra los ajustes en Argentina

14 de mayo de 2018

Buenos Aires, 14 may (EFE).- Tras una fuerte caída del peso y con el Gobierno de Argentina negociando líneas de crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI), varios sindicatos afirmaron hoy estar buscando consenso para convocar un paro nacional con el que frenar las estrictas medidas económicas del Ejecutivo.

Las alarmas saltaron el pasado 25 de abril, cuando el peso argentino se desplomó por la fuerte subida de tasas en Estados Unidos y la consecuente fuga de capitales hacia ese país, lo que trastocó fuertemente al sector político, económico y social argentino y obligó al Gobierno a comenzar a negociar créditos con el FMI y otros organismos multilaterales para paliar las consecuencias.

Tres semanas más tarde y tras una sucesión de varios mínimos históricos en el Gobierno de Mauricio Macri, este lunes el dólar cerró a 25,30 pesos para la venta en la Bolsa de Buenos Aires.

Asimismo, desde que llegó al poder en diciembre de 2015, el presidente ha insistido en la necesidad de actualizar las tarifas de la electricidad o el gas tras años de estancamiento por estar fuertemente subsidiadas durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015), lo que según el Ejecutivo actual provocó una fuerte desinversión en el sector energético.

En rechazo a estas medidas, varios sindicatos, que consideran que se han realizado sin tener en cuenta a la ciudadanía, han marchado en diferentes lugares de la capital argentina y del país pero no han logrado una unión entre todos las asociaciones.

Por ello, Juan Carlos Schmid, uno de los tres dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), llamó esta mañana en la capital al consenso entre los diferentes sectores de la sociedad para poder convocar un paro nacional, una "medida de mayor dureza" con la que frenar las exigentes medidas del Ejecutivo.

"Tenemos que organizar a nuestros compañeros y además tenemos que poner detrás de nosotros a la ciudadanía. Por eso, compañeros, estamos haciendo esto, por eso estamos en la calle, para que el resto de la ciudadanía acompañe esta medida. Nada se gana sin organización", aseveró Schmid durante una protesta a la que acudieron cientos de personas.

Para calentar más el panorama del país, la agencia Moody's advirtió este lunes de que la "turbulencia" de las tasas de interés y el tipo de cambio han puesto en evidencia las "debilidades estructurales" de Argentina y señaló que aunque las medidas del Gobierno buscan salvar la economía "real", probablemente tendrán "presión negativa" en el crecimiento.

Pese a las críticas, el presidente de Argentina recibió en la Casa Rosada, sede del Gobierno en Buenos Aires, a autoridades de algunos de los bloques políticos que tienen representación en el Senado para dialogar sobre la situación acaecida por el desplome del peso y las conversaciones con el FMI.

Precisamente, el Senado tratará esta semana un proyecto de la oposición para frenar las subidas de tarifas de los servicios públicos y que consiguió el visto bueno en Diputados el miércoles pasado.

Este encuentro no es el único realizado por el Ejecutivo, ya que llega tras diversas reuniones con representantes empresariales y políticos -entre ellos gobernadores provinciales oficialistas y opositores, con fuerte influencia en la Cámara Alta- para recabar apoyos para su plan económico.

A modo de refuerzo, los ministros de Producción, Francisco Cabrera, y de Finanzas, Luis Caputo, se reunieron hoy con varios empresarios para transmitirle al sector privado tranquilidad por estas medidas.

Aunque no se han confirmado cifras, se estima que la cuantía económica solicitada al FMI ronda los 30.000 millones de dólares, una vía de financiación con la que han querido obtener el apoyo de la comunidad internacional.

En esa línea, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó telefónicamente con el mandatario argentino y le "ratificó su apoyo" a las conversaciones que el país suramericano tiene con el FMI para obtener un crédito y paliar la caída del peso.

Argentina admite que el alza del dólar traerá menos crecimiento y más inflación

Buenos Aires, 14 may (EFE).- El Gobierno argentino reconoció hoy que la fuerte depreciación del peso frente al dólar y la subida de los tipos de interés conllevarán menor crecimiento económico para el país y más inflación, aunque defendió su política para preservar al país de "una crisis" y descartó que haya "tensión social".

"Dar la tranquilidad de que Argentina incorporó en este Gobierno y el programa económico todos los aprendizajes que tuvimos de las crisis del pasado", remarcó el jefe del Gabinete de Ministros del Ejecutivo de Mauricio Macri, Marcos Peña, en un encuentro en Buenos Aires con medios internacionales, entre ellos Efe.

La reunión, a la que también acudieron el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne; y el de Finanzas, Luis Caputo, se da en un momento de gran incertidumbre por la devaluación de la moneda nacional (que desde enero ha caído más de un 35 % frente al dólar) y la constante inflación -en el primer trimestre los precios subieron un 6,7 %-.

"Sabemos que en este periodo donde las tasas (de interés) han subido y donde se ha movido el tipo de cambio vamos a tener algo menos de crecimiento y algo más de inflación. Eso es obvio que va a ocurrir pero siempre sabiendo que estamos tomando la mejor alternativa, que es la que preserva a Argentina de tener una crisis", remarcó Dujovne.

En este sentido, el titular de Hacienda defendió que "lo más importante para defender el crecimiento económico" es no tener una "crisis macroeconómica".

"Argentina durante muchas etapas de su historia enfrentó la crisis con un cambio fijo y eso llevó a agravar la situación", consideró, convencido de las bondades del cambio flotante, con puntuales intervenciones del Banco Central para controlar la volatilidad -hoy la institución volvió a vender 408 millones de dólares para frenar el alza del dólar-, lo cual "hace más lento el proceso de bajar la inflación" pero "protege mejor de los shocks".

Consultado sobre si se puede agravar la protesta social, Peña fue tajante.

"La economía real sigue operando saludablemente (con siete trimestres de crecimiento) y eso se ve en la calle", remarcó, para añadir que "hoy no hay un clima de tensión social".

"Hay un país que sigue funcionando, sigue consumiendo, invirtiendo, avanzando y un amplísimo consenso social y político", sentenció.

A su juicio, no hay un "riesgo de un deterioro de la condición social" y el Gobierno seguirá trabajando "con todos esos mecanismos de diálogo e institucionalidad" para poder pasar "esta situación que hoy por hoy se restringe centralmente a una situación del mercado cambiario".

Aunque diversos sectores han calificado el actual como el peor momento para Macri como presidente, Peña reiteró que, en lo político, los primeros meses de Gobierno, tras los mandatos de Cristina Fernández (2007-2015), "fueron muy desafiantes, más que el momento actual".

"Un Gobierno nuevo que no tenía herramientas económicas porque había que construirlas, (...) con una economía muy parada por muchos años", insistió.

"Hoy lo que tenemos es que, más allá que se produce un desgaste en sectores sociales que están haciendo un enorme esfuerzo por asumir este sinceramiento en la economía, y más allá de que se genera miedo, creemos que una amplísima mayoría de argentinos tiene muy claro que no quiere volver al pasado", concluyó Peña.

Fruto de la devaluación -derivada principalmente por la fuerte subida de los tipos de interés en EE.UU.-, el Gobierno inició conversaciones con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos para obtener créditos que ayuden a compensar las consecuencias de la crisis cambiaria.

"Todas las variables están en niveles atractivos, normales y con buenos fundamentos económicos. El mercado está tanteando la coyuntura del tipo de cambio", dijo Caputo.

"Si ves el movimiento de nuestra moneda con respecto a lo que fue el movimiento de las otras monedas de la región en los últimos cuatro meses y si miras el histórico de los últimos 24 meses (...) estamos a un tipo de cambio razonable", concluyó sobre los 25,30 pesos que cuesta hoy comprar un dólar.