EEUU impone sanciones a Pyongyang por el asesinato del hermano de Kim Jong-un EEUU COREA

EEUU impone sanciones a Pyongyang por la muerte de hermanastro de Kim Jong-un

06 de marzo de 2018

Washington, 6 mar (EFE).- El Departamento de Estado anunció hoy nuevas sanciones, que no especificó, contra Pyongyang por utilizar una arma química en el asesinato en el aeropuerto de Kuala Lumpur de Kim Jong-nam, hermanastro del líder norcoreano, Kim Jong-un.

Estas sanciones, que se añaden a las numerosas existentes, llegan una vez concluida el pasado 22 de febrero la investigación sobre el asesinato de Kim Jong-nam, ocurrido el 13 de febrero de 2017 en el aeropuerto de la capital malasia.

Washington concluyó que a Kim Jong-nam lo asesinaron con una dosis del agente nervioso VX utilizado como arma química, lo que acarrea sanciones automáticas en cumplimiento de una ley de 1991 sobre armas químicas y biológicas.

Aunque anunciadas hoy, las sanciones entraron en vigor este lunes según informó el Departamento de Estado.

El anuncio de las sanciones se dio a conocer el mismo día en el que Kim Jong-un se mostró dispuesto a negociar con EE.UU. su desnuclearización, un ofrecimiento que el presidente estadounidense, Donald Trump, acogió con cautela, pero con la expectativa de que pueda dar frutos.

"Creo que son sinceros, pero creo que son sinceros también debido a las sanciones y a lo que estamos haciendo respecto a Corea del Norte, y la ayuda que hemos recibido de China", dijo Trump en una rueda de prensa en la que no se comprometió a iniciar una negociación formal con Pyongyang.

El Gobierno reanudará maniobras militares pese a diálogo entre las Coreas

Washington, 6 mar (EFEUSA).- El Gobierno aseguró hoy que mantiene intactas sus intenciones de realizar maniobras conjuntas con las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, pese al anuncio de la cumbre que sostendrán Seúl y Pyongyang en abril, y advirtió que la suspensión de los ensayos nucleares no es suficiente para sentarse a negociar.

"Al final de los Juegos Paralímpicos es simplemente natural que retomemos nuestros ejercicios. Los aliados deben prepararse juntos", afirmó durante una conferencia con periodistas un alto funcionario del Gobierno, quien insistió en que no consideran suficiente el anuncio realizado por Corea del Norte de suspender sus ensayos nucleares.

Según confirmaron fuentes del gobierno surcoreano a finales de febrero, Washington y Seúl tienen previsto realizar en abril estos ejercicios militares, que son realizados periódicamente pero que fueron suspendidos a principios de año con motivo de la llamada 'Paz Olímpica'.

Hoy mismo el Gobierno de Kim Jong-un, tras anunciar la celebración de la cumbre, expresó su comprensión sobre la celebración de estas maniobras, a pesar de haber denunciado en numerosas ocasiones que estos ejercicios militares suponen una forma de presión sobre el país.

Además, también con motivo de la cumbre, Pyongyang se ha comprometido a no emplear armas nucleares ni convencionales contra Corea del Sur y ha asegurado que suspenderá sus ensayos nucleares, los cuales han sido calificados de inaceptables por la Casa Blanca en numerosas ocasiones.

Sin embargo, el fin de estos ensayos no sería suficiente para que Estados Unidos acepte sentarse a la mesa de negociaciones, puesto que, según dijo el representante del Gobierno de EEUU, al mismo tiempo la industria norcoreana sigue produciendo de forma "masiva" cabezas y misiles nucleares.

De acuerdo con el representante del Gobierno estadounidense, es normal que Washington mantenga cierto escepticismo con respecto a las intenciones del gobierno norcoreano puesto que en numerosas ocasiones se han iniciado negociaciones que, según dijo, después no fueron respetadas por Pyongyang.

"Tenemos que tener en mente los 27 años de historia de conversaciones con Corea del Norte, así como los 27 años en los que Corea del Norte ha violado todos los acuerdos. Corea del Norte se ha ganado nuestro escepticismo", apuntó el funcionario.

Trump cree que Corea del Norte es "sincera" en sus esfuerzos de diálogo

Washington, 6 mar (EFEUSA).- El presidente Donald Trump dijo hoy que cree que Corea del Norte está siendo "sincera" en sus esfuerzos de diálogo con Washington y Seúl, pero dijo que solo ha llegado a ese punto gracias a las sanciones internacionales y la presión de China.

"Creo que son sinceros, pero creo que son sinceros también debido a las sanciones y a lo que estamos haciendo respecto a Corea del Norte, y la ayuda que hemos recibido de China", dijo Trump en una conferencia de prensa junto al primer ministro sueco, Stefan Löfven.

"Creo que eso ha sido un factor. Las sanciones han tenido mucho impacto", afirmó Trump, a lo que añadió: "Creo que son sinceros. Vamos a descubrirlo".

El presidente reaccionó hoy con optimismo pero también con cautela a la afirmación del líder norcoreano, Kim Jong-un, de que se deshará de sus armas nucleares si se garantiza la permanencia del régimen y su compromiso de imponer una moratoria en su programa nuclear mientras dure su diálogo con Washington y Seúl.

"Veremos lo que pasa, parece que están actuando de forma positiva", dijo Trump a los periodistas al comienzo de su reunión con el primer ministro sueco.

Durante la conferencia de prensa, Trump aseguró estar decidido a "lograr una desnuclearización de la península coreana", un objetivo al que su Gobierno ha condicionado cualquier diálogo con Pyongyang.

Kim mostró hoy, en una reunión con funcionarios surcoreanos, su disposición a discutir con Washington sobre la desnuclearización, y señaló que el abandono de las armas nucleares en la península de Corea fue el deseo manifestado por su padre, Kim Jong-il, antes de morir en 2011.

Pyongyang no puso ninguna condición específica para sentarse en la mesa de negociaciones, sino que recalcó su aspiración de "ser tratado de forma seria como un interlocutor", según explicó el líder de la delegación surcoreana, Chung Eui-yong.

Las conversaciones a seis bandas para la desnuclearización de la península norcoreana (en las que participan las dos Coreas, EEUU, China, Rusia y Japón) permanecen estancadas desde hace más de una década, y suponen hasta la fecha el último contacto sustancial entre Pyongyang y Washington a cuenta del programa nuclear norcoreano.