El Senado abre un debate sobre el futuro de jóvenes indocumentados EEUU INMIGRACIÓN

El Senado abre un delicado debate sobre inmigración

12 de febrero de 2018

Washington, 12 feb (EFEUSA).- El Senado votó hoy a favor de abrir un debate sobre el futuro de miles de jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores", un proceso complicado debido a la exigencia de la Casa Blanca de condicionar ese tema a la aprobación de fondos para el muro con México y las trabas a la migración legal.

Con 97 votos a favor y uno en contra, los senadores accedieron a abordar el futuro de los jóvenes indocumentados que llegaron al país de niños, tres semanas antes de que pierda su vigencia el programa DACA, que protege de la deportación a 690.000 de esos llamados "soñadores".

"Hoy comenzamos conversaciones muy serias sobre DACA", dijo el presidente, Donald Trump, durante una reunión en la Casa Blanca.

En septiembre pasado, Trump anunció que acabaría con el programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), impulsado en 2012 por el expresidente Barack Obama, y dio al Congreso hasta el próximo 5 de marzo para aprobar una alternativa que ofreciera una solución migratoria permanente a esos jóvenes.

Dentro de las negociaciones sobre presupuesto de las últimas semanas, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, acordó con la oposición demócrata que permitiría un debate sobre inmigración en el pleno de la Cámara Alta.

El voto de hoy sentó las bases para ese debate, y se espera que este martes haya una segunda votación que dará luz verde a los senadores, tanto los demócratas como los republicanos, para presentar un número ilimitado de enmiendas sobre inmigración.

Cualquier enmienda que supere 60 votos -dos tercios de los 100 senadores que componen la cámara- formará parte del proyecto de ley que aprobará el Senado, y que después pasará a la Cámara de Representantes con el objetivo de obtener la firma de Trump, según lo prometido por McConnell.

Los republicanos solo controlan 51 de los 100 escaños del Senado, por lo que necesitarán el apoyo de los demócratas para sacar adelante sus propuestas.

"Lo voy a estructurar de tal forma que sea justo para todo el mundo. Quien llegue a 60, gana", dijo McConnell en una conferencia de prensa la semana pasada.

El líder republicano en el Senado expresó hoy su respaldo a un proyecto de ley que tiene difícil llegar a esos 60 votos: el presentado este domingo por siete senadores republicanos que representan la línea dura del partido en materia migratoria, entre los que se encuentran Tom Cotton y Chuck Grassley.

El proyecto incluye, además de una solución para los "soñadores", medidas para cumplir las tres condiciones que Trump delineó en enero como imprescindibles para cualquier proyecto migratorio.

Se trata de la concesión de fondos para la construcción del muro, la eliminación de una lotería que sortea visados a naciones con una baja tasa de emigrantes a Estados Unidos, y la imposición de trabas a la reunificación familiar de los inmigrantes legales en el país.

Trump ofreció, en concreto, dar una vía a la ciudadanía a 1,8 millones de jóvenes indocumentados, siempre que el Congreso solucionara sus preocupaciones sobre la migración legal y le diera 25.000 millones de dólares para erigir el muro y reforzar la seguridad fronteriza.

El proyecto de ley de Cotton y sus aliados cumpliría las cifras de Trump para estos jóvenes y el muro, además de limitar las posibilidades de reagrupación familiar solo a ciertos parientes de los inmigrantes legales y acabar con la lotería de visados.

Pero es complicado que ese proyecto reúna votos de demócratas, que quieren centrarse solo en los "soñadores" y han estudiado la posibilidad de presentar un nuevo "Dream Act", un proyecto de ley presentado por primera vez en 2001 para dar una vía a la ciudadanía a esos jóvenes indocumentados y que nunca llegó a prosperar.

Mientras, la senadora republicana Susan Collins lleva semanas organizando reuniones con el objetivo de lograr que unos 25 senadores bipartidistas de orientación moderada apoyen un plan que pueda reunir más de 60 votos en el Senado, pero no ha logrado un compromiso claro, según informa el diario The Washington Post.

El senador demócrata Dick Durbin, que presentó el primer "Dream Act" y ha luchado desde entonces para regularizar la situación de los "soñadores", se mostró hoy poco optimista sobre la posibilidad de que el Senado pueda aprobar un proyecto que Trump considere aceptable.

"Un acuerdo con el presidente se ha convertido en algo casi imposible", denunció Durbin en un encuentro con periodistas.

Fiscales se oponen a que el censo de 2020 pregunte sobre ciudadanía

Nueva York, 12 feb (EFEUSA).- Una coalición de 19 fiscales generales, junto al estado de Colorado, pidió hoy al Departamento de Comercio que el censo decenal de 2020 no pregunte a los residentes si tienen la ciudadanía estadounidense o no.

Los fiscales se oponen a la adición de una nueva pregunta en el censo que creen que disminuirá la participación entre los inmigrantes, lo que a su vez dañará "desproporcionadamente" a los estados y las ciudades con grandes comunidades de inmigrantes, que pueden perder fondos federales y escaños.

Los no ciudadanos cuentan en el censo a la hora de repartir los fondos federales, distribuir los escaños en el Congreso y los votos del Colegio Electoral, y establecer la demarcación de los distritos estatales y locales.

El fiscal general de Nueva York, Eric T. Schneiderman, aseguró que el esfuerzo del Departamento de Justicia para agregar una casilla con la pregunta de ciudadanía al censo "afecta directamente a estados como Nueva York que tienen grandes y prósperas poblaciones de inmigrantes".

Schneiderman afirmó que la iniciativa amenaza la "representación en el Congreso" de Nueva York y cree que se perderán "miles de millones en fondos federales de los que dependen los neoyorquinos".

"Con el temor en aumento en las comunidades de inmigrantes, no sorprende que muchas familias se asusten al participar en un Censo que pregunta sobre la ciudadanía", dijo el fiscal, que calificó la iniciativa de "política draconiana".

La carta enviada al Departamento de Comercio fue firmada por el gobernador de Colorado y los fiscales de Nueva York, Massachusetts, California, Connecticut, Delaware, el Distrito de Columbia, Hawai, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Mississippi, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón, Pensilvania, Rhode Island, Vermont y Washington.

En diciembre, el Departamento de Justicia solicitó a la Oficina del Censo que preguntase sobre la ciudadanía en el próximo formulario de 2020.

En aquel momento, se argumentó que la pregunta adicional era necesaria para garantizar una justa participación electoral, algo que los fiscales desmienten, ya que consideran que se puede lograr utilizando la técnica del muestreo a partir de los datos de la Encuesta de Comunidades Estadounidenses, "mucho menos intrusiva".

Indocumentado con hijo enfermo de cáncer deja santuario tras permiso de ICE

Phoenix (AZ), 12 feb (EFEUSA).- Jesús Berrones, el inmigrante indocumentado que el viernes último se refugió en un iglesia de Phoenix (Arizona) para evitar su deportación, dejó el santuario hoy tras recibir un permiso del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para permanecer en el país por un año más.

Garret Wilkes, abogado de Berrones, informó que se le concedió un permiso de estadía en el país luego de volver a exponer el caso a las autoridades de migración, explicándoles la situación de su cliente mediante evidencias y pruebas diversas.

El indocumentado, de origen mexicano, es padre de cinco hijos, uno de ellos enfermo de cáncer.

Tanto Berrones como su esposa Sonia declararon sentirse "realmente felices" con la decisión de la agencia migratoria, y dejaron la iglesia santuario Shadow Rock United Church of Christ hoy por la tarde para regresar a su hogar.

Berrones, que vive en el país desde que tenía menos de dos años de edad, se refugió el viernes en la iglesia, uno de los templos adscritos al Movimiento Santuario, tras ver rechazada su extensión de estancia por parte de ICE.

Por recomendación de su abogado, el inmigrante, de 30 años de edad, permaneció en la iglesia, ya que existía el temor de ser requerido en su vivienda o en el camino a ella.

El mexicano sufrió una detención a los 19 años por conducir con una licencia falsa y fue deportado a su país, tras lo cual reingresó ilegalmente a Estados Unidos hasta en dos ocasiones para reunirse con su familia.

En 2016, ICE le concedió a Berrones una suspensión de su expulsión. Esta iba a ser la tercera deportación.

"Me deportaron en el 2006 y 2010. Esta será la tercera vez que me quieren deportar. Ya estuve en Florence, pero la situación de mi hijo enfermo me ayudó a que no me deportaran", explicó.

Su hijo de 5 años lucha contra la leucemia y recibe tratamiento de quimioterapia.

ICE hizo uso de su discreción y le concedió una suspensión de la orden de deportación, como ha hecho otras veces en casos de personas que tienen a su cargo un niño enfermo.