Nasralla dice en una protesta que se debe impedir la toma de posesión de Hernández HONDURAS ELECCIONES

Nasralla dice en una protesta que se debe impedir la toma de posesión de Hernández

12 de enero de 2018

Tegucigalpa, 12 ene (EFE).- El excandidato presidencial hondureño de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, dijo hoy en una protesta en la que manifestantes se enfrentaron a la Policía en Tegucigalpa que se debe impedir que el presidente Juan Orlando Hernández asuma el 27 de enero su segundo mandato.

"Vamos a impedir que (Hernández) tome posesión el 27, igual se debe evitar la instalación del Congreso Ncional", expresó Nasralla durante la manifestación contra el "fraude", que según él, se produjo en las elecciones generales del 26 de noviembre.

La marcha, que estaba prevista que terminara con un discurso de Nasralla frente a la Casa Presidencial, terminó en un enfrentamiento con los cuerpos de seguridad.

Después de una hora de enfrentamiento, el expresidente hondureño Manuel Zelaya, coordinador general de la Alianza de Oposición, con sus brazos levantados encaró a los policías, pero pronto se retiró por el efecto de los gases.

La protesta ha dejado un número indeterminado de heridos, entre manifestantes, policías y militares, y varios detenidos por los policías.

"Me cayó algo en la cabeza", dijo uno de los manifestantes, que se identificó como Carlos López, quien sangraba de una pequeña herida en la frente, en la que además era visible un hematoma.

La manifestación se inició de manera pacífica, pero al llegar a pocos metros de la Casa Presidencial, los policías y militares impidieron el paso y empezó la batalla campal que duró más de una hora.

Algunos de los manifestantes iban acompañados con niños pequeños, quizá porque no se imaginaron que la protesta terminaría de manera violenta. Además, participaron personas que iban en silla de ruedas.

Al parecer Nasralla se retiró cuando comenzaba el enfrentamiento, pero el expresidente Manuel Zelaya, provisto con una máscara antigases, continuó al frente, pero una vez que llegó hasta el nutrido cordón de seguridad no pudo seguir y se regresó auxiliado por otros manifestantes.

Minutos antes, Zelaya, al salir acompañado de decenas de manifestantes de un edificio del Centro Cívico Gubernamental, que está en construcción, dijo que estaba "regresando de donde nos sacaron a balazos", el 28 de junio de 2009, cuando fue derrocado, y que "hay una fuerza represiva que está sosteniendo ilegalmente a un dictador".

El exgobernante indicó que con "un día" que las Fuerzas Armadas no apoyen a Hernández, "cae para que asuma Salvador Nasralla".

Mientras Nasralla caminaba en la manifestación que se dirigía frente a la Casa Presidencial, reiteró que la protesta "se va a repetir todos los días hasta que Juan Orlando tome un helicóptero y se vaya" del poder.

Dijo además que el poder legislativo "tampoco se debe instalar" hasta que él haya asumido como presidente electo en los comicios del 26 noviembre.

Los manifestantes rompieron con piedras los cristales de uno de los mejores hoteles de la capital hondureña, situado a pocos metros de la Casa Presidencial, y causaron daños en otros negocios adyacentes.

Los cuerpos de seguridad también utilizaron tanquetas con cañón de agua para disolver la manifestación, como parte de una protesta que Nasralla reiteró que a partir del 20 de enero será "permanente".

Dos periodistas del canal UneTV, que se habían instalado en un sitio aparentemente seguro desde el que seguían transmitiendo en directo, fueron desalojados y conminados a retirarse entre reclamos de ellos y empellones de los policías, y luego se perdió la señal del medio durante varios minutos.

Nasralla aduce que el ganador de los comicios de noviembre fue él y no reconoce la declaración del presidente electo del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

La crisis postelectoral hondureña comenzó el 29 de noviembre, cuando Nasralla denunció que el TSE había fraguado un "fraude electoral" para que Hernández, quien asumió el 27 de enero de 2014, fuera reelegido.

Unos 20 lesionados en la protesta contra el supuesto fraude electoral en Honduras

Tegucigalpa, 12 ene (EFE).- Al menos una veintena de personas, entre civiles, policías y militares, resultaron lesionados hoy durante una manifestación contra el presunto fraude en las elecciones generales del 26 de noviembre de 2017, que aduce la Alianza de Oposición contra la Dictadura, según fuentes oficiales.

La Secretaría de Seguridad informó en un comunicado que 17 uniformados de los cuerpos de seguridad resultaron lesionados durante la protesta, que inició de manera pacífica y finalizó con un enfrentamiento entre manifestantes con policías y militares frente a la Casa Presidencial.

Otros seis heridos, civiles, fueron ingresados al Hospital Escuela Universitario, indicó a periodistas una fuente del nosocomio, que además señaló que ningún caso es de gravedad y que todos saldrán hoy.

Entre los lesionados en la protesta figura el diputado Jari Dixon, del Partido Libertad y Refundación (Libre), con un herida a la altura del ojo izquierdo.

En la manifestación participaron miles de personas, entre ellas el excandidato presidencial de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla, y el expresidente hondureño Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio de 2009.

Zelaya, quien intentó llegar hasta donde estaba el primer cordón de seguridad, sufrió el efecto de los gases lacrimógenos lanzados por los policías y militares para dispersar a los manifestantes.

"Tras la convocatoria realizada por dirigentes de un partido político a una jornada de protestas en la capital, se registraron varios hechos vandálicos en los que se reportan 17 agentes del orden lesionados y daños a empresas y comercios de la zona", indicó la Secretaría de Seguridad.

Señaló además que con base en el artículo 79 de la Constitución de la República, "una vez que la protesta se tornó violenta se procedió al desalojo de manifestantes" y que se emplearon "los procedimientos establecidos en el Manual del uso de la Fuerza de las Naciones Unidas".

Las fuerzas de seguridad, según la información oficial, "portan únicamente armas disuasivas permitidas (...) como bombas lacrimógenas, toletes, escudos y cascos de protección", añade el comunicado.

Subraya que "el Estado de Honduras en procura de la paz, insta a todos los sectores de la sociedad a manifestarse de manera pacífica y evitar acciones constitutivas de delito que alteren el orden público".

Durante el enfrentamiento entre manifestantes con los cuerpos de seguridad hubo actos de vandalismo como la quiebra con piedras, palos y otros objetos contundentes de los cristales frontales del Hotel Marriot, además del incendio de los muebles en uno de los salones de recepción y daños a otros negocios adyacentes.

También fueron rotos cristales del edificio del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

Nasralla, quien cuando fueron lanzadas las primeras bombas de gas lacrimógeno abandonó la protesta, reiteró que quienes han causado destrozos durante las protestas contra el presunto fraude desde el 29 de noviembre pasado son "infiltrados" del gobernante Partido Nacional.

El excandidato de la Alianza de Oposición no reconoce el resultado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que el 17 de diciembre declaró presidente electo a Juan Orlando Hernández, quien buscó la reelección, y asegura que el ganador fue él.

Antes de que la manifestación se volviera violenta, Nasralla dijo a periodistas que la protesta de hoy era "un ensayo de lo que serán las que vienen a partir del 20 de enero hasta que el dictador se vaya del poder", en alusión a Hernández.

Nasralla también ha dicho que con el apoyo del pueblo asumirá el poder el 27 de enero y que se debe impedir la toma de posesión de Hernández y el nuevo Parlamento.