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    Terrorista que atentó contra el Limburg deberá esperar a conocer su sentencia

    12 de octubre de 2017

    Fort Meade (MD), 12 oct (EFEUSA).- La vista de sentencia del caso de Estados Unidos contra Ahmed Al Darbi, quien ha confesado ser uno de los terroristas de Al Qaeda que planificaron el atentado contra el petrolero de bandera francesa MV Limburg en 2002, continuará este viernes después de que la defensa demorara hoy el proceso.

    El proceso judicial está teniendo lugar en el Complejo Legal Expeditivo de la Base Naval de EEUU en Guantánamo (Cuba) y puede ser seguido desde la base de Fort Meade (Maryland).

    Al Darbi es un terrorista confeso que se incorporó a las filas del grupo terrorista Al Qaeda a mediados de los años noventa, tras un breve paso por Bosnia-Herzegovina, donde se incorporó a las fuerzas musulmanas para hacer frente al Ejército serbio.

    En un principio estaba previsto que el juez que preside el proceso, el coronel Douglas K. Watkins, dictará sentencia este mismo jueves, puesto que el acusado ya se declaró culpable en febrero de 2014, cuando llegó a un acuerdo extrajudicial con la acusación.

    Sin embargo, la sesión se atrasó debido a que el abogado de la defensa pidió primero recusar a dos de los miembros de la comisión militar, compuesta por personal de las Fuerzas Armadas que no guarda relación con el proceso, y después pidió un tiempo adicional para revisar las pruebas.

    Al comienzo de la vista, los miembros de esta comisión, cuya función es recomendar al juez qué condena debe ser aplicada en cada uno de los cargos presentados, se tuvieron que someter una batería de preguntas en un proceso similar al de la selección de un jurado, con el fin de asegurar que se dicta una sentencia imparcial.

    Y es ahí donde la defensa se enrocó al considerar que algunos de los participes podía tener prejuicios.

    La defensa hizo especial hincapié en su deseo de recusar a un miembro del panel que había dado entender que "todos los enemigos en Afganistán eran de Al Qaeda", sin embargo, el juez acabó por aceptar los argumentos del fiscal y optó por mantener a todos los miembros de la comisión.

    En el proceso participan, además de Al Darbi y el juez, los equipos de la acusación y de la defensa y el panel de diez personas que componen la comisión militar, cuyos datos fueron mantenidos en secreto en todo momento por cuestiones de seguridad.

    Durante la audiencia, el acusado renunció a su derecho a expresar un alegato final y confirmó su intención de acogerse al acuerdo extrajudicial, en el que se le había ofrecido una reducción de la pena por buena conducta a cambio de que aceptara retrasar la sentencia para así poder colaborar con las autoridades más detenidamente.

    El terrorista de origen saudí se enfrenta a los cargos de ataque a civiles, ataque a bienes civiles, dañar un navío, terrorismo, tentativa de dañar un navío y tentativa de terrorismo, por los que, de no ser por el acuerdo, hubiera podido ser sentenciado a tres cadenas perpetuas y a dos penas de veinte años, cada una.

    El yihadista lleva retenido en el centro penitenciario de Guantánamo desde 2002, si bien su proceso no dio comienzo hasta el 2012, por lo que pasó once años y siete meses a la espera de juicio, un lapso de tiempo que, como recordó hoy el fiscal, no se tendrá en cuenta a la hora de aplicar la condena.

    Curiosamente, Al Darbi, nacido en Taif (Arabia Saudí) en 1975, fue detenido en Azerbaiyán dos meses antes de que el Al Qaeda llevara a cabo el atentado contra el Limburg, como parte de los planes del grupo terrorista de atentar contra intereses occidentales en la costa yemení y en el Estrecho de Ormuz.

    En el atentado contra el Limburg, que tuvo lugar el 6 de octubre de 2002, falleció el marinero búlgaro Atanas Atanassov, resultaron heridas otros doce miembros de la tripulación y unos 90.000 barriles de petróleo fueron vertidos al mar.

    El papel de Al Darbi fue principalmente logístico, ya que el saudí fue el encargado de comprar en su tierra natal un barco de madera de gran tamaño, un sistema de geolocalización e, incluso, una grúa que sirvió para cargar en el navío las barcas rápidas necesarias para llevar a cabo el ataque.

    El centro penal de Guantánamo fue creado en el año 2002, pocos meses después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S), y desde entonces han pasado por sus celdas cerca de 800 reclusos, de los cuales apenas quedan 41 a día de hoy.