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    El Gobierno peruano prepara argumentos para que Uruguay rechace el asilo de García

    19 de noviembre de 2018

    Lima, 19 nov (EFE).- El Gobierno peruano prepara hoy los argumentos formales para que Uruguay rechace el pedido de asilo diplomático solicitado por el expresidente Alan García, investigado por presunta corrupción, en tanto crece la indignación por la medida adoptada por el dos veces presidente (1985-90, 2006-11).

    El mandatario peruano, Martín Vizcarra, informó que el domingo habló con su colega uruguayo Tabaré Vázquez para comentarle la importancia de la investigación abierta contra García en Perú y el rechazo a que se trate de una persecución política en su contra.

    Vizcarra le pidió a Vázquez "que pondere la opinión de Perú", antes de evaluar el pedido de García, la misma que le harán llegar a más tardar el martes.

    El gobernante peruano también le recordó a Vázquez su participación en la última Cumbre de las Américas, realizada en abril en Lima con todos los gobernantes del continente, en la cual "tratamos el tema de la gobernabilidad y la corrupción, y suscribimos el acuerdo de Lima, donde nos comprometidos a luchar contra la corrupción, que no reconoce fronteras".

    Por su parte, la legisladora oficialista y segunda vicepresidenta Mercedes Aráoz, quien fuera ministra en el último Gobierno de García, opinó que "hay independencia de poderes, tanto así que varios políticos estamos siendo investigados" actualmente en Perú.

    "Políticos de todos los colores. No hay una persecución contra alguien", añadió en alusión al argumento planteado por García en su solicitud de asilo a Uruguay.

    Alan García llegó a Perú el pasado jueves procedente de España, donde reside, para declarar ante la Fiscalía por la investigación abierta sobre los sobornos en la construcción de la Línea 1 del Metro de Lima por parte de la empresa brasileña Odebrecht.

    A su llegada a Perú, la Fiscalía solicitó un impedimento de salida del país contra el exmandatario, tras ampliar las investigaciones en su contra por los delitos de colusión agravada y lavado de activos, acciones que García calificó como "una persecución política".

    La indignación contra los actos del exmandatario fue creciendo durante toda la jornada, así como los pedidos a Uruguay para que no lo acepte como asilado.

    El congresista de la centrista Acción Popular, Yonnhy Lescano, dijo que la "fuga" de García "es una confesión de parte, no ha tenido el coraje de enfrentar la justicia. Uruguay no debe proteger a este personaje sino encubrirá actos ilícitos".

    Su colega del izquierdista Frente Amplio, Indira Huilca, señaló que ahora "se entiende por qué tanto afán (del partido Aprista) en impedir que acciones dentro de partidos sean investigadas bajo ley de crimen organizado".

    Precisamente, la bancada del Frente Amplio invocó a Uruguay "desestimar esta solicitud, porque consideramos y hemos visto hasta el momento la separación de poderes en el Perú", expresó su portavoz Humberto Morales.

    En tanto, la legisladora fujimorista Luz Salgado declaró que "la decisión es cuestionable, pero está en su legítimo derecho" de solicitar el asilo diplomático.

    Salgado opinó que el fiscal de lavado de activos José Domingo Pérez "prácticamente le advirtió, lo amenazó, de que ahora sí lo vamos a investigar como corresponde", durante la audiencia en la que se aprobó su impedimento de salida del país por 18 meses.

    En sus editoriales, los diarios El Comercio y La República, criticaron que el exmandatario haya optado por pedir un asilo, como hace 26 años en una causa por presunta corrupción que prescribió en 2001.

    García "se ha unido al ignominioso corrillo de exmandatarios, como Alejandro Toledo o Alberto Fujimori, que prefirieron fugarse del país para esquivar la acción de la justicia antes que quedarse a afrontar sus procesos como les exige la Constitución", afirmó El Comercio.

    El periódico La República señaló, por su parte, que "su intento de fuga se realiza luego de que todas sus coartadas quedaran destruidas al punto de reconocer, él mismo pocas horas antes de su pedido de asilo, que recibió dinero de la Caja 2 de la empresa brasileña" Odebrecht.

    El fiscal José Domingo Pérez solicitó el impedimento de salida después de conocer nuevos indicios de que García habría recibido supuestamente 100.000 dólares de Odebrecht a través de un testaferro, por una charla que ofreció en Sao Paulo en 2012.

    Humala le dice a Tabaré Vázquez que Alan García no es un perseguido político

    Lima, 19 nov (EFE).- El exgobernante peruano Ollanta Humala (2011-2016) afirmó hoy, en una carta pública dirigida al presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, que Alan García no es un perseguido político, tal como argumenta este en el pedido de asilo que ha presentado al Gobierno de ese país.

    "Debo señalar de manera contundente, que no existe ni ha existido en el país, ningún tipo de persecución política contra el exmandatario aprista", remarcó Humala en la misiva, que publicó en su cuenta oficial en Twitter.

    Agregó que "no es por alguna intervención del Gobierno" del actual presidente Martín Vizcarra "que Alan García está siendo investigado por la Fiscalía, sino más bien, por la aparición de información documentada por grupos de investigación periodística" de presuntos sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

    Humala aseguró que "es cierto" que en Perú "se abusa de la aplicación de prisiones preventivas" y recordó que él mismo fue enviado a prisión durante 9 meses junto a su esposa Nadine Heredia.

    Remarcó que, a pesar "de la gravedad de los hechos" que se le imputan, "Alan García no ha sido puesto a disposición de la justicia en la figura de una prisión preventiva" y, más bien, "está sujeto a una medida menos gravosa", con una orden de impedimento de salida del país durante 18 meses.

    En ese sentido, Humala le aseguró a Vázquez que la persecución política "claro que existe" en su país, pero "no la ejecuta este Gobierno contra Alan García, sino el propio Alan García contra sus opositores".

    Se declaró, en ese sentido, víctima de esa persecución de García desde se enfrentó a él en las elecciones presidenciales de 2006 y recordó que el exmandatario aprista no ha sido nunca juzgado por ninguna de las acusaciones de presunta corrupción que se le hicieron tras su primer gobierno (1985-1990).

    "El sistema de justicia tiene errores, pero el expresidente aprista no puede aducirlos para argumentar persecución" enfatizó antes de agregar que "es un golpe para los ciudadanos peruanos que hoy él pretenda volver a evitar el rigor de la justicia, amparándose en la hermandad internacional".

    Al concluir, Humala le señaló al gobernante uruguayo que le ha escrito la misiva "a fin de que pueda tomar una decisión basada en hecho objetivos... además de hacerse una idea más fidedigna, sobre de quién estamos hablando".

    Alan García ingresó en la noche del sábado a la residencia del embajador de Uruguay en Lima para solicitar asilo, apenas horas después de que aceptase de buena forma la prohibición de un juez de no salir de Perú por 18 meses.

    El exgobernante llegó a Perú el jueves procedente de España, donde reside, para declarar ante la Fiscalía por la investigación sobre los sobornos en la construcción, durante su segundo gobierno (2006-2011), de la Línea 1 del Metro de Lima por parte de Odebrecht.

    A su llegada a Perú, la Fiscalía solicitó que se le impidiera la salida del país, tras ampliar las investigaciones en contra del exmandatario por los delitos de colusión agravada y lavado de activos, lo que García calificó de "persecución política".

    El Gobierno peruano anunció que este martes entregará los argumentos formales para que Uruguay rechace el pedido de asilo, en tanto crece la indignación entre los peruanos por la medida adoptada por el dos veces mandatario.

    El presidente Vizcarra informó que el domingo habló con Tabaré Vázquez para comentarle la importancia que tiene la investigación abierta contra García en la lucha contra la corrupción en Perú y rechazar que se trate de una persecución política.

    Cardenal peruano considera "una vergüenza" el pedido de asilo de Alan García

    Lima, 19 nov (EFE).- El cardenal peruano Pedro Barreto consideró hoy "una vergüenza" que el expresidente Alan García haya pedido asilo al gobierno de Uruguay por considerar que es víctima de una persecución política, informaron medios locales.

    "Es una vergüenza" comentó Barreto, quien también es arzobispo de la ciudad centro andina de Huancayo, al ser interrogado por periodistas sobre la actitud de García, según declaraciones difundidas por el Canal N de televisión.

    Barreto también cuestionó que García haya declarado este sábado que no era un deshonor la orden judicial de impedimento de salida del país durante 18 meses y pocas horas después ingresara a la residencia del embajador uruguayo para pedir el asilo.

    "Esto, hablando claro, es una incoherencia, es una mentira que nos ha hecho a todo el país, nos ha mentido", enfatizó el cardenal

    En otras declaraciones publicadas por el diario La República, Barreto dijo que la justicia de su país está demostrando al mundo que "no hay intocables" en Perú y "está procediendo de acuerdo a los parámetros que la justicia indica".

    "Estamos dando una lección al mundo de que aquí no hay intocables, que el pequeño y grande van a tener una justicia equitativa", agregó.

    Consideró, en ese sentido, que "se ve que hay un proceso de justicia que está dando cierta tranquilidad y esperanza para el país", al enfrentar los grandes casos de corrupción que se han descubierto en los últimos meses.

    Al referirse al pedido de asilo de García, Barreto remarcó que no puede "decir si es verdad o es mentira" que es víctima de una persecución política, pero enfatizó "que el Poder Judicial y el Ministerio Público a través de está generación de jóvenes están dando una gran lección".

    El obispo dijo que ante los actos de corrupción, los peruanos sienten "mucha indignación (y) pena por las consecuencias", pero sostuvo que deben "tener esperanza porque de aquí sacamos una gran lección: que hay que vivir con valores irrenunciables como la honestidad, el servicio a los demás y que la política sea buscar el bien común de todos".

    Alan García ingresó en la noche del sábado a la residencia del embajador de Uruguay en Lima para solicitar asilo, apenas horas después de que aceptase de buena forma la prohibición de un juez de no salir de Perú por 18 meses.

    El exgobernante llegó a Perú el jueves procedente de España, donde reside, para declarar ante la Fiscalía por la investigación sobre los sobornos en la construcción, durante su segundo gobierno (2006-2011), de la Línea 1 del Metro de Lima por parte de Odebrecht.

    A su llegada a Perú, la Fiscalía solicitó que se le impidiera la salida del país, tras ampliar las investigaciones en contra del exmandatario por los delitos de colusión agravada y lavado de activos, lo que García calificó de "persecución política".

    El Gobierno peruano anunció que este martes entregará los argumentos formales para que Uruguay rechace el pedido de asilo, en tanto crece la indignación entre los peruanos por la medida adoptada por el dos veces mandatario (1985-1990 y 2006-2011).