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    Vietnam concentra todo el poder en manos del líder del Partido Comunista

    23 de octubre de 2018

    Ho Chi Minh (Vietnam), 23 oct (EFE).- La Asamblea Nacional de Vietnam eligió hoy en Hanoi a Nguyen Phu Trong, secretario general del Partido Comunista, como nuevo presidente del país, con lo que se convirtió en el político vietnamita con más poder desde la reunificación en 1976.

    Trong, único candidato designado por el comité central comunista, contó con el respaldo de 476 parlamentarios y un solo voto en contra en la sesión plenaria de la Asamblea Nacional, en cuya sede juró su nuevo cargo y pronunció un discurso transmitido en la televisión del país.

    A sus 74 años, Trong reemplaza a Dang Thi Ngoc Thinh, presidenta en funciones desde la muerte el pasado mes de septiembre del anterior mandatario, Tran Dai Quang, por una enfermedad vírica.

    Con su nombramiento se rompe el tradicional equilibrio de fuerzas entre el jefe del Estado, el primer ministro, el secretario general del Partido Comunista y el presidente de la Asamblea Nacional.

    Además del amplio poder ejecutivo que tiene como máximo responsable del Partido, Trong se erige ahora como comandante en jefe del Ejército, dispone de prerrogativas para nombrar o destituir a los ministros y agranda su exposición internacional.

    Se trata de "una intrusión sin precedentes del líder del Partido en asuntos estatales", dijo el analista Carlyle Thayer, de la Universidad australiana de South Wales, en un reciente texto académico.

    Nacido en 1944 en Hanoi, Trong fue jefe del Partido en la capital vietnamita entre 2000 y 2006, luego presidió la Asamblea Nacional y, en el Congreso de 2011, ascendió a la secretaría general del Partido.

    Tanto su edad como su aparente falta de interés por acceder a la presidencia de la República Socialista le habían dejado fuera de las quinielas cuando falleció Quang, por lo que su nombramiento unánime como candidato por el comité central sorprendió a la mayoría de analistas.

    El propio Trong había rechazado en el pasado la fusión de los dos cargos por miedo a que la concentración de poder debilitara los sistemas de control y equilibrio de fuerzas en el seno del Partido.

    Su cambio de postura puede deberse, según Thayer, a que intenta afianzar a sus acólitos en puestos clave para el Congreso del Partido Comunista en 2021, donde, según los estatutos, no puede presentarse a la reelección como secretario general por haber cumplido dos mandatos.

    Pese a esta limitación técnica, ni Thayer ni otros analistas descartan que Trong fuerce un cambio del reglamento, se postule para un tercer quinquenio al frente del Partido Comunista e intente aglutinar la jefatura del Estado y del Partido un mandato más.

    La fusión de los dos puestos es por el momento provisional, pero el precedente creado con Trong podría llevar a unificarlos de forma permanente, siguiendo el modelo de China.

    "La unión de ambos cargos parece cuestión de tiempo, puesto que Vietnam es el único estado comunista que tiene a dos políticos distintos a la cabeza del Partido y en la presidencia estatal", opinó en un artículo Le Hong Hiep, del Instituto Yusof Ishak.

    Hiep duda de que la concentración de poder tenga implicaciones en la política económica de progresiva apertura internacional, pero advierte de la "pérdida de pluralidad de la estructura de poder" y del aumento de riesgos para el sistema político, más dependiente del líder elegido en cada momento.

    Es previsible que Trong prosiga con la dura campaña anticorrupción del Gobierno contra altos cargos empresariales y políticos, en la que muchos observadores ven una purga camuflada contra sus adversarios en el seno del Partido.

    La concentración de poder en manos del líder comunista tampoco alumbra muchas esperanzas entre la disidencia política, víctima en los últimos años de un recrudecimiento de la represión denunciado por organizaciones pro derechos humanos.

    En el plano internacional, Trong es conocido por su afinidad con China pese a las tensiones territoriales que mantienen ambos países, pero no se espera un cambio sustancial en la política de equilibrismos entre Pekín y Washington de los últimos años.

    Eric San Juan

    Nguyen Phu Trong, el Xi Jinping de Vietnam

    Ho Chi Minh (Vietnam), 23 oct (EFE).- Con su nombramiento hoy como presidente de la República Socialista de Vietnam, Nguyen Phu Trong culmina a sus 74 años una dilatada carrera política y se convierte en el líder vietnamita con más poder de las últimas décadas.

    Trong es el primer político en el Vietnam reunificado que compagina la secretaría general del Partido -el puesto con mayor poder ejecutivo- con la jefatura del Estado, una figura más representativa pero con capacidad de intervención en el Gobierno y que además magnifica su proyección internacional.

    Esta acumulación de poder sin precedentes desde el héroe nacional Ho Chi Minh (1890-1969) ha llevado a algunos analistas a comparar a Trong con el líder chino, Xi Jinping, que también ostenta los liderazgos del Estado y del Partido Comunista.

    Sin embargo, al contrario de Xi, Trong se ha decantado desde que accedió a la secretaría general del Partido en 2011 por un liderazgo tan autoritario como discreto, alejado de los focos y poco dado a fomentar el culto a su personalidad.

    Hombre del régimen, según el experto Carlyle Thayer, de la Universidad australiana de South Wales, llevaba más de un año preparando con sigilo su asalto a la jefatura del Estado, desde que supo de la enfermedad que hace un mes causó la muerte al presidente Tran Dai Quang.

    Nacido en 1944 en Hanoi, Trong es a menudo descrito como el último guardián de las esencias marxistas en la cúspide del Partido, en el que ingresó en 1967, en plena guerra entre el Norte comunista y el Sur respaldado por Estados Unidos.

    Licenciado en Filología y formado durante dos años en la Unión Soviética, labró su ascenso político como articulista de la revista oficial del Partido Comunista, de la que se hizo cargo entre 1991 y 1996, antes de ingresar en el Politburó (órgano de dirección) en 1999, con la vitola de gran teórico del marxismo en Vietnam.

    A partir de entonces, su marcada faceta intelectual fue perdiendo peso ante su irresistible ascenso político: máximo dirigente del Partido en Hanoi entre 2000 y 2006, presidente de la Asamblea Nacional de 2006 a 2011 y secretario general del Partido desde ese año.

    Su primer mandato al frente de la organización que rige los destinos del país estuvo marcado por su rivalidad con el entonces primer ministro, Nguyen Tan Dung, en las antípodas de su ortodoxia marxista y partidario de acelerar la apertura económica y el acercamiento a EEUU.

    Tras cinco años de guerras soterradas entre las dos facciones, Trong salió victorioso del Congreso de 2016, favoreció el acceso de sus acólitos a la cúpula y lanzó una campaña anticorrupción contra altos cargos empresariales y políticos en la que algunos analistas ven una purga contra sus adversarios.

    La cruzada contra el fraude ha ido acompañada de un recrudecimiento de la represión contra la disidencia política, con numerosos encarcelamientos de activistas y blogueros que le han valido críticas de organizaciones pro derechos humanos internacionales.

    Durante su trayectoria, Trong fue testigo de la apertura del país al comercio y la inversión internacional, y a la recuperación de las relaciones con Washington (él mismo viajó a la Casa Blanca durante el mandato de Barack Obama), pero nunca abandonó por completo su ideología marxista, visible en sus llamamientos a la "moralidad" en el Partido, en la censura de comportamientos ostentosos de sus dirigentes y en su cercanía a Pekín.

    A sus 74 años, su carrera parece destinada a terminar en el Congreso de 2021, al que no puede presentarse según los estatutos, pero algunos analistas no descartan que tras más de dos años con un poder sin parangón en el país siga los pasos de su vecino Xi Jinping e intente perpetuarse en el cargo.

    Eric San Juan