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    Los ministros de la OPEP ampliada aplazan la decisión sobre un aumento de la producción

    23 de septiembre de 2018

    Argel, 23 sep (EFE).- El comité ministerial de la OPEP ampliada -integrada por los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios- acordó hoy aplazar hasta la reunión del próximo 3 de diciembre en Viena la decisión sobre un posible aumento de la producción.

    El titular saudí de Energía, Jaled al Falah, comunicó a la prensa esta decisión del comité ministerial, reunido en Argel, y dijo que se "trabaja para llegar a un nivel de producción equivalente al 100 por ciento del compromiso" adquirido en junio, lo que en puridad significa que la idea es compensar una posible caída de la producción por las sanciones de Estados Unidos a Irán.

    Según Al Falah, "ha habido un retroceso en los meses de julio y agosto, pero creemos que en septiembre y octubre vamos a estar cercanos al 100 % y así el mercado va a equilibrar de forma aproximada la oferta y la demanda".

    "Los precios actuales son satisfactorios para todos. Hay que garantizar el equilibrio entre la oferta y la demanda y estoy seguro de que la oferta será suficiente una vez se tomen las medidas a largo plazo", subrayó.

    En la rueda de prensa posterior al encuentro, celebrado a puerta cerrada en un lujoso hotel de Argel y que duró unas horas, Al Falah indicó que las perspectivas del mercado parecen mejores que el año pasado y que se espera que la demanda aumente a lo largo de 2019.

    "Por ello -manifestó- hay que invertir en el almacenaje de cara al futuro. Habrá una nueva reunión (ministerial de la OPEP ampliada, OPEP+) en Viena en diciembre".

    En la misma línea se expresó su colega de Omán, Mohammed bin Hamad Al-Rumhy, quien admitió que el mecanismo para que esta compensación sea efectiva se discutirá en las reuniones previstas para los próximos meses.

    La decisión no supuso una sorpresa, ya que los veinticuatro países reunidos en Argel parecían de acuerdo en que el objetivo principal es mantener los precios, ante el efecto negativo que se prevé tendrán las sanciones de Washington a Teherán.

    Al respecto, fue el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, quien advirtió de que "la política de sanciones puede poner en peligro la seguridad energética".

    Tampoco parece que vaya a gustar en la Casa Blanca, ya que días atrás el presidente estadounidense, Donald Trump, exigió de forma enérgica a la OPEP que ayudara a bajar los precios del crudo, que rondaba los 79 dólares el viernes para el Brent, el petróleo de referencia en Europa, y los 71 dólares el WTI, el referente para EE.UU.

    Los "petroprecios" se mantienen así cercanos a los máximos registrados este año y muy lejos de la abrupta caída de 2014, lo que favorece a países como Argelia, donde el crudo y el gas suponen el 95 por ciento de sus exportaciones.

    Según los analistas, la apreciación del "oro negro" se debe sobre todo a los temores de que el embargo energético impuesto por Washington a Teherán, que entrará en vigor el 4 de noviembre próximo, provoque problemas de suministro.

    A ello se añade la sostenida y pronunciada caída de la producción de Venezuela, otro miembro de la OPEP sancionado también por Estados Unidos, debido a la grave crisis económica que atraviesa el país.

    El pasado día 13, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) auguró que esos dos factores mantendrán la presión sobre los precios del petróleo en los próximos meses.

    El mercado petrolero estaría en equilibrio actualmente: frente a una demanda mundial que la OPEP estima en 99,38 millones de barriles diarios (mbd) y que superará por primera vez en la historia los 100 mbd en el próximo trimestre, la oferta total ya alcanzó los 100 mbd en agosto, según la AIE.

    Pero, en opinión de los analistas, la percepción generalizada es que ese equilibrio es ajustado y, por lo tanto, está amenazado por cualquier corte importante de suministros.

    Si bien Trump ha contribuido al encarecimiento con su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán y volver a imponer sanciones a Teherán, es evidente que le preocupan los altos precios del petróleo de cara a las elecciones al Congreso de noviembre próximo.

    Estados Unidos presiona, sobre todo, a Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo y líder natural de la OPEP, enemigo acérrimo de Irán, que parece firme en su decisión de mantener la producción.

    Teherán, por su parte, se opone a que la prevista ausencia de sus barriles del mercado sea compensada por otros socios y ya había advertido de que vetaría cualquier decisión a este respecto que fuera tomada en Argel.

    En este ambiente, parece que, como se preveía, el encuentro informal de Argel apenas ha servido para confirmar las posiciones de cada país productor y que las espadas han quedado en alto a la espera de la reunión de Viena. ¡

    La OPEP prevé una desaceleración del consumo petrolero a largo plazo

    Viena/Argel 23 sep (EFE).- El crecimiento de la demanda mundial de petróleo se mantendrá vigoroso hasta mediados de 2020, con una media de 1,6 millones de barriles diarios (mbd) por año, para desacelerarse después y quedar en 0,2 mbd/año entre 2035 y 2040.

    Esa visión es la presentada hoy en Argel por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe "Previsiones Mundiales de Petróleo 2018" (WOO, por sus siglas en inglés).

    "Con una población mundial en expansión y la necesidad crucial de reducir la pobreza energética (...) se prevé que la demanda de energía aumente alrededor del 33 % entre 2015 y 2040", destaca en el documento el secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo.

    En este contexto, recuerda que en el mundo aún hay "casi mil millones de personas sin acceso a la electricidad y tres mil millones sin acceso a combustibles limpios y tecnologías eficientes para cocinar".

    En cuanto al petróleo, los expertos de la organización prevén que, a largo plazo, el crecimiento demográfico y de la economía mundial elevará su consumo hasta los 111,7 millones de barriles diarios (mbd) en 2040, un 15 % más que en 2017 (97,2 mbd).

    Los países en desarrollo, especialmente China y la India, son los que verán un mayor incremento, mientras que en Europa la demanda petrolera caerá un 18,8 %, hasta los 11,6 mbd en 2040.

    El transporte por carretera, que en 2017 representó el 45 % de la demanda total, con 43,6 mbd, alcanzará los 47,8 mb en 2040, asumiendo que el número de vehículos en circulación en todo el mundo subirá en 1.100 millones unidades, hasta los 2.400 millones.

    Ese sector seguirá así siendo de lejos el principal responsable de la demanda de "oro negro", seguido por el de petroquímicos y el de la aviación, indica el documento.

    Al hacer estos cálculos, la OPEP tuvo en cuenta que habrá un "significante aumento" de los vehículos eléctricos, que espera totalicen unos 320 millones para 2040.

    Recuerda que el desarrollo de nuevas tecnologías y políticas para frenar el efecto invernadero presentan aún muchas incertidumbres que pueden influir en el consumo energético.

    "Se espera que las (energías) renovables presenten la mayor tasa de crecimiento promedio anual, aunque parten de una base inicial baja", y que "el petróleo seguirá siendo el combustible con la mayor participación en la canasta energética", señala la OPEP.

    Así, pese a los esfuerzos por evitar el cambio climático y que la participación del crudo en la canasta energética se reducirá hasta el 28 % en 2040, desde el 32 % registrado en 2015, vaticina que el petróleo y el gas representarán juntos más del 50 % del consumo energético del planeta en 2040.

    Por otro lado, resalta que para responder a la creciente demanda, "se requieren casi 11.000 millones de dólares de inversiones en la industria petrolera hasta el año 2040".

    Del lado de la oferta, estima que hasta 2023, sus competidores, sobre todo Estados Unidos, abrirán las espitas y aumentarán sus suministros en 8,6 mbd, hasta los 66,1 mbd.

    Pero esa oferta bajará en los años siguientes para situarse en 62,6 mbd en 2040, con "un crecimiento modesto en Kazajistán, Canadá y Brasil que no será suficiente para compensar el declive natural" de la mayoría de los yacimientos en otras partes fuera de la OPEP.

    Así las cosas, en la totalidad del período 2017-2040, el suministro de crudo "No-OPEP" disminuirá en 1,1 mbd mientras que los líquidos de gas natural (LGN), los biocombustibles y otros líquidos (incluidas las arenas bituminosas canadienses) crecerán entre 1 a 3 mbd, precisa el informe.

    Como resultado de esa evolución, el mundo requerirá más barriles de los quince miembros de la OPEP, cuya participación en el mercado aumentaría así hasta el 36 % en 2040, desde el 34 % de 2017.