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    Kim y Moon subrayan el acercamiento y su importancia en el diálogo con EEUU

    20 de septiembre de 2018

    Seúl, 20 sep (EFE).- Los líderes de ambas Coreas pusieron hoy punto final a su cumbre en el Norte escenificando de nuevo su paulatino acercamiento, el cual ha sido fundamental para que EEUU y el régimen de Pionyang quieran retomar ya el diálogo sobre desnuclearización.

    El presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norteño, Kim Jong-un, ascendieron hoy al monte Paektu, el pico más alto de la península coreana situado en la frontera con China y considerado símbolo nacional a un lado y otro del paralelo 38.

    Este volcán inactivo, que según el folclore es el lugar donde nació el pueblo coreano, es punto obligado de peregrinación pese a que la inmensa mayoría de surcoreanos -que tienen prohibido entrar en Corea del Norte al estar los dos países en guerra- están obligados a viajar a China para ascender por su falda septentrional.

    Precisamente Moon, sureño hijo de refugiados norcoreanos que huían de la guerra, le había comentado a Kim que pese a haber tenido muchas veces la oportunidad de subir por el lado chino de la montaña siempre lo había descartado con la esperanza de poder coronarla algún día ascendiendo por la falda norcoreana.

    Dicho y hecho: Kim invitó a Moon y su delegación a Paektu, y tras viajar en jet desde Pionyang, ambos líderes acabaron retratándose sonrientes y levantado sus manos entrelazadas frente al Chonji, el idílico lago que hay en el cráter del volcán.

    La instantánea sirve como perfecto resumen para lo que ha sido esta cumbre de tres días, que se ha saldado con una declaración conjunta en la que Corea del Norte ha dicho estar dispuesta a desmantelar más instalaciones de su programa nuclear a cambio de que EEUU implemente lo acordado en la cumbre de Singapur de junio.

    Es un nuevo gesto en favor del desarme por parte de Pionyang, que pide a su vez a la Casa Blanca avances en la firma de un tratado de paz que ponga fin al estado de guerra que aún pesa sobre la península desde la Guerra de Corea (1950-1953) y que le sirva como garantía de supervivencia.

    Tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como el secretario de Estado, Mike Pompeo, han recibido positivamente el resultado de la cumbre y han dicho que Washington ya está buscando reiniciar el estancado diálogo con Pionyang sobre su desnuclearización.

    Pompeo ha invitado a su homólogo, Ri Yong-ho, a encontrarse con él en el marco de la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York la semana próxima y Trump parece dispuesto a ver por segunda vez a Kim Jong-un, tal y como éste le propuso por carta la semana pasada.

    La tercera cumbre intercoreana de 2018 ha servido, tal y como se esperaba, para desatascar el diálogo EEUU-Corea del Norte.

    Washington ha demandado más garantías a Pionyang sobre su voluntad de desarmarse y aunque la última oferta norcoreana de desmantelar Yongbyon, el reactor nuclear del que obtiene combustible para bombas atómicas sigue siendo ambiguo, supone un paso más de cara a iniciar un verdadero proceso de desnuclearización.

    "Yongbyon es un paso muy grande para ellos y estoy seguro que va a contribuir al diálogo", aseguró hoy el presidente surcoreano a su retorno a Seúl.

    El viaje de Moon y sus conversaciones con Kim han servido para reducir esa brecha entre ambas partes y han ayudado a que el régimen ponga algo nuevo sobre la mesa, aunque simbólico aún.

    "Algunas cosas de las que hablamos (Kim y yo) no están recogidas en la declaración y no debe ser compartidas aquí. Pero de estas cosas hablaré con el presidente Donald Trump", dijo Moon sobre la reunión que tendrá con el mandatario de EEUU el próximo martes.

    "El Norte también quería que le transmitiésemos un mensaje a EEUU y es lo que vamos a hacer", añadió sin revelar el contenido del mismo.

    Seúl ha defendido que las relaciones intercoreanas deben ser independientes de las conversaciones entre el régimen y la Casa Blanca y que, a su vez, la cercanía entre los dos vecinos es fundamental para poder mediar en favor del entendimiento entre Washington y Pionyang.

    "Algunas cosas de las que hablamos (Kim y yo) no están recogidas en la declaración y no debe ser compartidas aquí. Pero de estas cosas hablaré con el presidente Donald Trump", dijo Moon con respecto a su próxima reunión con Trump el 24 de septiembre en EEUU.

    "El Norte también quería que le transmitiésemos un mensaje a EEUU y es lo que vamos a hacer", añadió sin revelar el contenido del mismo.

    Esencialmente esta cumbre en Corea del Norte se ha saldado con nuevos y sustanciales progresos para acercar a ambos vecinos.

    Además de una declaración conjunta que incide en la necesidad de reforzar los intercambios económicos (los principales empresarios sureños estuvieron en la cumbre) o culturales (ambas Coreas quieren organizar los JJOO de 2032), las dos Coreas firmaron también un histórico acuerdo para rebajar la tensión militar en su frontera.

    Y para terminar de certificar el buen momento -probablemente el mejor desde la división de 1945- que viven las relaciones intercoreanas, Kim aseguró que antes de fin de año visitará Seúl a invitación de Moon, lo que lo convertiría en el primer líder norcoreano en pisar jamás la capital del Sur.

    Andrés Sánchez Braun

    Líderes de las dos Coreas visitan juntos un venerado volcán

    Seúl, 20 sep (EFE).- El presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, se desplazaron hoy al monte Paektu, venerada montaña situada en la frontera norcoreana con China, para rematar su cumbre de tres días con una nueva muestra del paulatino acercamiento bilateral.

    Moon y Kim y las primeras damas surcoreana y norteña, Kim Jong-sook y Ri Sol-ju, despegaron de los respectivos jets presidenciales del aeropuerto de Sunan en Pionyang y aterrizaron en torno a una hora después en el aeródromo de Samjiyon, cerca del monte Paektu, informó la oficina presidencial de Seúl.

    Un vehículo transportó a Kim y Moon a las faldas del monte, un volcán inactivo, y se espera que puedan alcanzar el Chonji, el famoso cráter considerado el mayor símbolo nacional tanto en el norte como en el sur de la península.

    Paektu es la montaña más alta de la península y el folclore tradicional cuenta que aquí nació el pueblo coreano.

    Muy pocos surcoreanos han logrado subir al cráter desde la falda sur, situada en Corea del Norte, debido a las largas etapas de desencuentro entre los dos países, que técnicamente aún permanecen en guerra desde 1950.

    En el marco de las tres cumbres que han mantenido este año, Moon, nacido en el Sur e hijo de refugiados norcoreanos que huían de la guerra, le había expresado su deseo a Kim de poder visitar Paektu desde la falda norcoreana.

    La visita de hoy exhibe una vez más la buena sintonía entre ambos líderes y el creciente acercamiento entre los dos países, que firmaron este miércoles una declaración conjunta potenciando lazos bilaterales y un tratado para rebajar tensiones militares.

    La declaración también refleja que Corea del Norte está dispuesta a desmantelar más instalaciones de su programa nuclear a cambio de que EEUU implemente lo acordado en la cumbre de Singapur de junio, principalmente en lo que se refiere a garantizar la supervivencia del régimen norcoreano.

    Por eso Pionyang considera clave la firma de un tratado de paz que ponga fin al estado de guerra en la península a cambio de clausurar su programa de armas.

    Uno de los principales objetivos de esta cumbre era lograr que Corea del Norte y EEUU retomarán el estancado diálogo sobre desnuclearización que iniciaron en junio.

    Finalmente, la mediación de Moon y el compromiso mostrado por Kim tras la cumbre han contentado a Washington, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, han recibido positivamente el resultado del encuentro intercoreano.

    Moon, que volará hoy directamente de vuelta a Seúl desde Samjiyon, se reunirá en EEUU con Trump el 24 de septiembre para hablar en detalle sobre la cumbre.

    Moon califica de éxito la cumbre y dice que tiene un mensaje de Kim para Trump

    Seúl, 20 sep (EFE).- El presidente surcoreano, Moon Jae-in, calificó hoy de éxito la cumbre mantenida en Pionyang con el líder norteño, Kim Jong-un, y dijo que tiene un mensaje suyo dirigido al presidente de EEUU, Donald Trump, destinado a lograr avances en el diálogo para la desnuclearización.

    A su regreso a Seúl, Moon compareció en el centro de prensa establecido para el seguimiento de la cumbre y manifestó que ha mantenido una "conversación extensa, franca y abierta" con el líder norcoreano sobre "el diálogo con EEUU y la desnuclearización" y que Kim le ha "reafirmado una y otra vez su compromiso con el desarme".

    En ese sentido, instó a sus conciudadanos a tratar de "reconocer ese compromiso en la voz" de Kim.

    "(Kim) ha dicho que quiere apostar por el desarrollo económico, pero que debe llevarse a cabo lo acordado en la declaración con EEUU" de Singapur para avanzar con el proceso de desnuclearización, manifestó Moon, que consideró necesaria una nueva cumbre entre el mandatario norteño y Trump.

    "Creo que los logros (de esta cumbre) llevarán al reinicio de las conversaciones entre las dos partes", estimó.

    El objetivo de esta reunión intercoreana, además de reforzar los lazos bilaterales, era romper el bloqueo en el diálogo Pionyang-Washington.

    Tras la cumbre de Singapur en junio, Washington ha venido demandado más garantías a Pionyang sobre su voluntad de desarmarse y el régimen ha pedido a cambio avances en la firma de un tratado de paz.

    En la declaración conjunta fruto de esta cumbre en Pionyang, el régimen ofrece desmantelar la central del Yongbyon, eje de su programa nuclear, si EEUU cumple lo acordado.

    "Yongbyon es un paso muy grande para ellos y estoy seguro que va a contribuir al diálogo", aseguró el presidente surcoreano.

    "Algunas cosas de las que hablamos (Kim y yo) no están recogidas en la declaración y no debe ser compartidas aquí. Pero de estas cosas hablaré con el presidente Donald Trump", dijo Moon con respecto a su próxima reunión con Trump el 24 de septiembre en EEUU.

    "El Norte también quería que le transmitiésemos un mensaje a EEUU y es lo que vamos a hacer", añadió sin revelar el contenido del mismo.

    El mandatario sureño añadió que gracias a esta cumbre se han llevado las relaciones intercoreanas "a un nuevo nivel" hasta el punto de considerar que se trata de "una nueva era" de convivencia en la península.

    Además de una declaración conjunta que incide en la necesidad de reforzar los intercambios económicos o culturales, las dos Coreas firmaron también en Pionyang un histórico acuerdo para rebajar la tensión militar en su frontera.

    Moon consideró que "este acuerdo militar nos acerca al final de la Guerra de Corea (1950-1953)", conflicto que terminó con un alto el fuego en vez de un tratado de paz.

    "Nuestra meta es que el régimen de la Guerra de Corea termine (con la firma de un acuerdo de paz) antes del final de este año. Cuanto antes mejor", zanjó Moon.