ÚLTIMAS NOTICIAS:
  • BRASIL CORRUPCIÓN

    Temer creía que era "inmune", afirma el fiscal que le denunció por corrupción

    17 de mayo de 2018

    Sao Paulo, 17 may (EFE).- El presidente de Brasil, Michel Temer, creía que era "inmune" a "cualquier investigación", afirmó en una entrevista divulgada hoy por el diario O Globo el exfiscal general Rodrigo Janot, quien en 2017 denunció al mandatario dos veces por asuntos relacionados con la corrupción.

    "Tenemos un presidente de la República que responde a dos procesos penales, suspendidos por decisión política en la Cámara" (de Diputados) y "responde en otras dos investigaciones" en la Corte Suprema, lo cual "no es poco", dijo Janot.

    El actual jefe de Estado, cuyo mandato expira el 1 de enero de 2019, fue denunciado por Janot primero por corrupción pasiva y poco después por obstrucción a la justicia y asociación ilícita, con base en las confesiones de ejecutivos del grupo J&F, que controla el gigante cárnico JBS, entre otras firmas.

    El escándalo fue revelado hace hoy un año, implicó de lleno a Temer y provocó un auténtico terremoto en el sistema político del país tras el que protagonizaron meses antes decenas de exdirectivos del grupo Odebrecht en el marco de otro acuerdo de colaboración judicial.

    Temer "creía que era inmune a cualquier investigación del Ministerio Público y ningún ciudadano lo es. No consigo vislumbrar ejemplos en otros países. Eso no es poco. Brasil cambió, hay indignación en la calle y hay una actuación profesional en el campo judicial", indicó el exfiscal.

    Janot, que fue fiscal general de Brasil entre 2013 y 2017, estuvo al frente de la operación Lava Jato y durante su mandato presentó duros cargos contra los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva, hoy preso por corrupción, y Dilma Rousseff, así como contra Temer.

    No obstante, las acusaciones contra Temer fueron rechazadas y archivadas por la Cámara de Diputados, que por mandato constitucional debe autorizar el procesamiento de un jefe de Estado en ejercicio del poder.

    Janot defendió que hay "pruebas" contra el gobernante, "no indicios", que la prensa divulgó a través de audios y vídeos. "Si eso no es suficiente", afirmó que se muda "a Marte".

    "Maletas de dinero circulando en Sao Paulo, el 'tiene que mantener eso, ¿vale?', eso no es poco, eso es mucho", comentó el exfiscal sobre un polémico audio que grabó uno de los dueños de J&F en una reunión informal con Temer, en la que este último parecía avalar la compra del silencio de un aliado preso por corrupción.

    "La Cámara, en un juicio político, entendió que él no podía ser procesado ahora como presidente de la República, a pesar de haber cometido, como todo indica, delitos en el ejercicio del poder después de casi cuatro años de Lava Jato", añadió.

    Igualmente Janot recordó que el senador Aécio Neves, según él "el virtual futuro presidente" del país y quien quedó en segundo lugar en las elecciones de 2014, fue salpicado en ese escándalo y hoy es reo en un proceso penal en el Supremo.

    Por otro lado, Temer tiene abiertas otras dos investigaciones en la máxima corte del país por asuntos de corrupción, lo que podría originar una nueva denuncia en su contra.

    "El camino normal es que la denuncia vendrá. La Justicia brasileña es republicana, no estamos aquí para proteger oligarquías. Brasil está mudando para mejor", apreció Janot.

    El Gobierno admite que las denuncias contra Temer arañaron su imagen y la economía

    Brasilia, 17 may (EFE).- El ministro de la Presidencia de Brasil, Eliseu Padilha, admitió hoy que las denuncias de corrupción contra el presidente Michel Temer arañaron su imagen y afectan la plena recuperación económica, que avanza a un ritmo menor del esperado.

    "No podemos ignorar el perjuicio político para el Gobierno y la paralización que esas denuncias causaron en el debate de importantes reformas estructurales que hace un año debatía el Congreso", declaró Padilha en una teleconferencia con corresponsales extranjeros.

    Las primeras sospechas contra Temer, investigado actualmente en cuatro asuntos de corrupción, surgieron hace hoy un año y provocaron dos denuncias formales contra el mandatario que fueron bloqueadas por la Cámara de Diputados, que por imperativos constitucionales debía avalar un eventual juicio penal y lo negó en dos ocasiones.

    "Hubo que gastar capital político" para "convencer a nuestra base (parlamentaria) de que teníamos que defender al presidente Temer" y ello impidió que continuara el debate sobre una reforma del régimen de jubilaciones que "estaba prácticamente aprobada", dijo Padilha.

    En su opinión, esa reforma habría permitido comenzar a reducir el elevado déficit del sistema de previsión social y, "si se hubiera aprobado, seguramente la situación fiscal del país y la proyección de crecimiento (del 2,5 % para 2018) hoy serían otras".

    Padilha insistió en que, a pesar del desgaste político causado por esas "falsas acusaciones", que aún tramitan en la Justicia y pueden ser retomadas cuando Temer concluya su mandato y pierda los fueros, la economía brasileña está en firme recuperación, aunque a un ritmo menor del esperado.

    "Pusimos fin a la peor recesión de la historia", aseguró sobre el crecimiento del 1 % registrado en 2017, después de que entre 2015 y 2016 el Producto Interno Bruto (PIB) nacional perdió siete puntos porcentuales.

    Padilha, como el propio Temer ha hecho, subrayó la recuperación de las inversiones, la acentuada caída de la inflación y los tipos de interés y medidas que implantaron un control del gasto públicos entre los principales "logros" del Gobierno de Temer.

    Sin embargo, admitió que ese "éxito en lo económico" no llegó a reflejarse en la popularidad del gobernante, que de acuerdo a los sondeos de opinión apenas cuenta con la aprobación del 6 % de los brasileños.

    En parte, el ministro atribuyó ese fenómeno al "ataque moral" que representaron las denuncias contra Temer, que "reverberan hasta hoy" y causaron "un desgaste frente a la opinión pública".

    Según Padilha, "la población es a favor de esas políticas y de sus resultados", pero Temer no logra "capitalizar" esa percepción por el daño que, desde "el punto de vista ético y moral", causaron las sospechas vertidas en su contra.

    Aún así, Padilha reiteró que Temer pudiera ser candidato a seguir en el cargo, que heredó en 2016 tras la destitución de la entonces presidenta Dilma Rousseff, en las elecciones presidenciales del próximo octubre.

    "El presidente es uno de los nombres disponibles para las elecciones" por parte del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), partido que lidera el propio Temer, declaró el ministro.

    "Es quien está más habilitado para defender al Gobierno y su legado", subrayó Padilha, quien sin embargo aclaró que el exministro de Hacienda Henrique Meirelles también aspira a la candidatura del MDB.

    "Los dos son responsables de todo el éxito de la economía y de los avances institucionales alcanzados" y tanto uno como el otro "defenderán esas realizaciones y el legado del Gobierno", dijo.