ÚLTIMAS NOTICIAS:
  • LIBIA CONFLICTO

    Las ciudades-estado libias de Misrata y Zintan dan otro paso hacia la reconciliación

    26 de abril de 2018

    Trípoli, 26 abr (EFE).- Una delegación de la localidad de Zintan llegó hoy a Misrata, dos de las ciudades-estado más importantes del oeste de Libia, de cara a la reconciliación nacional y con el fin de dejar a un lado sus diferencias.

    Durante el encuentro, el alcalde de Misrata, Mostafa Karwad, declaró que el objetivo es "recuperar el poder de manera pacífica para lograr la seguridad y la estabilidad en el país, lejos del golpe militar y de la intervención extranjera".

    Su homólogo de Zintan, Mostafa al Baruni, aseguró que este proceso de reconciliación es "puramente nacional" y lamentó que "los combates hayan reemplazado al diálogo".

    "Hay conspiradores que intentan sembrar la disputa entre las dos ciudades y entre los libios", alertó, tras lo cual añadió: "No aceptaremos ninguna violación de la soberanía de Libia".

    Esta visita se produjo después de que una delegación de Misrata viajase en marzo pasado a Zintan, una zona montañosa cercana a la frontera con Túnez, donde firmaron un acuerdo de reconciliación que calificaron de histórico y en el que se comprometieron a "no volver a recurrir a las armas para solventar las diferencias".

    Esta iniciativa preocupa tanto al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), respaldado por la ONU en Trípoli, como al mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del país.

    Misrata y Zintan fueron, junto al bastión yihadista de Derna y la capital del alzamiento Bengasi, dos de las primeras ciudades en sumarse a la revolución que en 2011 acabó con los 42 años de dictadura de Muamar el Gadafi.

    Las milicias de Zintan fueron las primeras en entrar en la capital en agosto de 2011, horas después de que Gadafi huyera a Sirte, donde sería asesinado apenas un mes y medio después con la ayuda de las facciones de Misrata.

    Ambas mantuvieron una alianza estratégica hasta 2014 e incluso trataron de hacerse con la capital, pero diferencias de criterio político y ambiciones económicas les condujeron a unas sangrientas batallas que ahora quieren olvidar.

    Empujados por la ONU, los gobiernos en Trípoli y Tobruk -bajo control del mariscal general Jalifa Hafter- trabajan desde el pasado septiembre en un acuerdo político de mínimos que permita celebrar elecciones este año y formar una sola autoridad en el país.

    A esta anarquía de alianzas cambiantes se suma la fuerza de las diferentes mafias de contrabando -de personas, combustible, armas y petróleo- que sostienen y dominan la débil economía nacional. EFE

    mak-no-nrm/acm

    El mariscal Hafter vuelve hoy a Libia tras su hospitalización en París

    Trípoli, 26 abr (EFE).- El mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, llegará hoy a la base militar de Al-Rajma, en la ciudad oriental de Bengasi, tras permanecer en coma en los últimos días en un hospital militar de París, confirmaron hoy fuentes locales a Efe.

    El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas en la operación "Al Karama" (Dignidad), Saqr al Karushi, declaró que Hafter "se encuentra bien" y aseguró que su ausencia fue "una táctica para descubrir a los conspiradores contra la institución militar, los cuales serán acusados de alta traición".

    El controvertido general de 75 años se encontraba en coma tras una hemorragia cerebral y una fibrosis pulmonar según confirmó su hijo, Okba Hafter, tras varias semanas de rumores sobre el estado de salud del dirigente, al que algunos medios dieron incluso por muerto.

    Por su parte, la cadena de televisión local Al Nabaa, órgano de propaganda del Parlamento en Tobruk (este), emitió una programación especial con motivo del regreso de Hafter a Bengasi, segunda ciudad del país.

    Dicha cadena aprovechó para atacar a los medios de comunicación opositores a los que calificó de "salafistas" y a los que acusó de "haber aprovechado la ausencia de Hafter y su enfermedad para difundir rumores".

    Asimismo, el portavoz oficial de Al Karama, coronel Ahmed al Mismari, anunció que el mariscal "será recibido por miembros de la Comandancia General del Ejército e instituciones de la sociedad civil y pronunciará un discurso público a su llegada".