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    Mohamed VI vuelve a Marruecos 50 días después de su operación en París

    17 de abril de 2018

    Rabat, 17 abr (EFE).- El rey Mohamed VI volvió anoche a Marruecos tras una larga estancia en París de al menos cincuenta días, a contar desde la fecha en que se le practicó una cirugía coronaria en una clínica de la capital francesa.

    El portal web Telquel.ma señala que el rey aterrizó en el aeropuerto de Casablanca la pasada noche, información que recogen también otros medios aunque oficialmente no se haya comunicado el retorno del monarca.

    El pasado 26 de febrero, Mohamed VI fue operado en la clínica Ambroise Paré por un problema de arritmia, que requirió la instalación de un "fluter" coronario para estabilizarle el ritmo cardíaco.

    Dos días después de la operación, el rey abandonó la clínica, previsiblemente para refugiarse en su castillo de Betz, en la periferia parisina, y seguir allí el periodo de reposo prescrito por los médicos.

    En todo este tiempo, no ha mantenido actividades públicas, pero se le ha visto en distintos lugares de la capital francesa, donde se ha prestado a tomarse "selfies" con ciudadanos franceses o marroquíes, anónimos o famosos.

    La primera actividad oficial que el rey retomó fue el martes pasado, cuando fue recibido por el presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo, en una visita que no estaba programada.

    Pocos días después, circularon fotografías del monarca en La Meca haciendo la "omra" (pequeña peregrinación), mientras daba las preceptivas vueltas a la Kaaba o piedra negra vestido con su "ihram" o túnica del peregrino, pero tampoco entonces hubo información oficial sobre ese viaje.

    Durante toda esta larga ausencia del rey, una noticia sacudió a la monarquía marroquí, cuando la revista española ¡Hola! publicó una supuesta exclusiva, citando "fuentes cercanas al Palacio" (marroquí), consistente en que el rey se había divorciado de su esposa Lala Salma.

    La noticia nunca fue confirmada ni desmentida por canales oficiales, y lo único que se sabe con certeza es que la persona de Lala Salma lleva varios meses desaparecida del radar informativo y no ha protagonizado ninguna actividad pública conocida.

    Marruecos expulsa por cuarta vez a ciudadana francesa esposa de preso saharaui, dice ONG

    Rabat, 17 abr (EFE).- La francesa Claude Mangin Asfari, esposa del activista saharaui preso Naama Asfari, ha sido expulsada por cuarta vez de Marruecos, según informó hoy la organización saharaui pro derechos humanos CODESA en un comunicado.

    La ONG indicó que Mangin llegó el lunes al aeropuerto de Salé, vecino de la capital Rabat, cuando siete agentes de los servicios de seguridad marroquíes le comunicaron que no podría entrar en el país, por lo que tuvo que tomar el mismo vuelo de vuelta al día siguiente al aeropuerto de París-Orly.

    CODESA vinculó la prohibición de Mangin con su "activismo" para reivindicar la liberación de su marido y de los presos del llamado "grupo de Gdaim Izik".

    Asfari es considerado el líder del "grupo de Gdaim Izik" que fue condenado en julio de 2017 a treinta años de cárcel por un tribunal de Salé por el asesinato de once agentes de seguridad marroquíes durante el desmantelamiento de un campamento en la localidad de Gdaim Izik, en las afueras de El Aaiún en 2010, que derivó en graves enfrentamientos entre independentistas y policías marroquíes.

    Junto a Asfari otros 23 independentistas saharauis fueron condenados por el mismo tribunal a penas que oscilan entre ocho condenas a cadena perpetua, tres penas de 30 años, cinco de 25 años, tres de 20 años y la revisión de otras, en ausencia de los acusados, que boicotearon las sesiones desde el pasado mayo.

    Los presos saharauis habían sido anteriormente condenados en 2013 por un tribunal militar a penas de entre 25 años y la perpetuidad; antes de que el Tribunal de Casación revocase las penas dictadas contra ellos por la corte militar y ordenase su repetición.

    Asfari y sus compañeros fueron encontrados culpables de homicidio y formación de banda armada, entre otros delitos, aunque los observadores en el juicio denunciaron la falta de pruebas y dijeron que sus condenas se habían basado en confesiones policiales obtenidas bajo malos tratos o tortura.