ÚLTIMAS NOTICIAS:
  • ECUADOR PRENSA

    Familiares de los secuestrados y periodistas se reunirán al cumplirse el ultimátum

    12 de abril de 2018

    Quito, 13 abr (EFE).- Familiares y colegas del equipo del diario El Comercio secuestrado el pasado 26 de marzo se reunirán hoy en la Plaza Grande de Quito al cumplirse el plazo de 12 horas dado por el jefe de Estado de Ecuador, Lenín Moreno, para que los secuestradores den una prueba de vida.

    "Doy un plazo de doce horas a estos narcos, para que nos entreguen la prueba de la existencia de nuestros compatriotas, caso contrario iremos con toda la contundencia, sin contemplaciones para sancionar a estos violadores de todos los derechos humanos", dijo Moreno al anunciar anoche su ultimátum a los secuestradores.

    A través de las redes sociales, varios periodistas han convocado a una concentración a las 10:00 hora local (15:00 GMT), cincuenta minutos antes de que se cumpla el plazo dado por Moreno.

    "Nos autoconvocamos para este viernes a las 10:00 en la Plaza Grande para exigir respuestas al gobierno sobre nuestros compañeros Javier, Paul, Efraín. Se cumplen las 12 horas", escribió en su perfil de Twitter, Vicente Ordóñez, expresidente de la Unión Nacional de Periodistas (UNP).

    También la periodista Soledad Borja llamó a la concentración a través de su cuenta de la red social. "Es la autoconvocatoria de periodistas y amigos, para estar atentos al momento en el que se cumplan 12 horas, el plazo que dio el presidente Moreno. NosFaltan3", apuntó.

    Tras el ultimátum de Moreno, la Secretaría Nacional de Comunicación (Secom) informó de que el Gobierno de Ecuador convocó a una reunión permanente del Gabinete de ministros a primera hora de hoy en las instalaciones del Sistema Integrado de Seguridad ECU 911, en la capital ecuatoriana.

    El periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, fueron secuestrados en la zona de Mataje, en la provincia de Esmeraldas (noroeste), donde recababan información sobre unos ataques registrados en esa región desde el pasado mes de enero.

    El secuestro ha sido atribuido al frente "Oliver Sinisterra", grupo armado bajo el mando de un antiguo integrante de la guerrilla colombiana de las FARC con el alias de "Guacho".

    El hecho cobró ayer una mayor atención, después de que se difundieran fotografías de los supuestos cuerpos sin vida de los integrantes del equipo de prensa, aunque las autoridades ecuatorianas no confirmaron la veracidad de las imágenes, pese a admitir algunas coincidencias con los secuestrados.

    "Vivos los llevaron, vivos los queremos", lamento de la Plaza Grande de Quito

    Quito, 12 abr (EFE).- "Vivos los llevaron, vivos los queremos", es la frase que repiten a gritos decenas de personas concentradas en la Plaza Grande, en Quito, donde desde hace 17 días se realizan vigilias por el equipo periodístico secuestrado en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas, fronteriza con Colombia.

    Amigos, colegas y solidarios se reunieron nuevamente hoy en esa emblemática plaza situada frente al Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, donde recordaron al jefe de Estado, Lenín Moreno, que tiene tres vidas bajo su responsabilidad.

    Esa frase la han repetido insistentemente desde hace más de una semana, luego de que se filtrase un video en el que aparecían los secuestrados encadenados.

    En la grabación, difundida por el medio de comunicación colombiano RCN Noticias, los rehenes aseguraban que sus vidas estaban en las manos del presidente ecuatoriano y que sus captores pedían "el intercambio" de tres de sus compañeros "detenidos en Ecuador".

    En otro fragmento, el periodista del grupo, Javier Ortega, afirmaba que los secuestradores forman parte del grupo armado Oliver Sinisterra, al mando de Walter Patricio Artízala Vernaza, alias "Guacho", antiguo miembro de las FARC.

    La manifestación de hoy ha sido especialmente emotiva al producirse en una jornada en la que circularon unas fotografías que muestran los supuestos cadáveres de los tres secuestrados, instantáneas que según el titular del Interior, César Navas, "no son concluyentes".

    No obstante, un experto en criminalística dijo que existen "probabilidades de la ocurrencia del hecho, lo que podríamos solamente confirmarlo contando con la escena, por lo que se continuará investigando".

    Moreno, quien por la situación retornó de forma anticipada de Lima donde tenía previsto participar en la VIII Cumbre de las Américas, dio un plazo de doce horas, que empezó a correr hoy mismo, para que los secuestradores den pruebas de vida de los tres integrantes, pues de no hacerlo -advirtió- ordenará una intervención contundente.

    Imágenes que circularon en redes sociales desde la Plaza Grande mostraron a gente compungida mientras escuchaba la intervención de Moreno emitida tras su llegada de Lima, desde el aeropuerto de Quito.

    Al terminar esa comparecencia, volvieron los gritos a la plaza quiteña, donde no sólo se escucharon los nombres de los secuestrados, sino reclamaciones por falta de información oficial sobre la situación de los cautivos.

    El periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, fueron secuestrados el 26 de marzo en la zona de Mataje, provincia de Esmeraldas (noroeste), donde recababan información para el diario El Comercio sobre los ataques registrados en la zona desde enero.

    "Por Javier... nadie se cansa", "Por Paúl... nadie se cansa", "Por Efraín... nadie se cansa", gritaban los congregados en la plaza, en donde los manifestantes encendieron velas y mostraron carteles, en los que prevalecía la frase convertida en el lema solidario de "Nos faltan 3".

    En medio de esporádicos silencios, volvían los gritos "los queremos vivos, los queremos vivos", entre abrazos y el llanto de varios de los presentes.

    La indignación también se hizo evidente con gritos con los que los concentrados pedían la renuncia del ministro del Interior, Navas, quien también fue objeto de improperios por parte de familiares y colegas de los secuestrados mientras deba la rueda de prensa para informar sobre las fotografías.

    En esa comparecencia en el Sistema Integrado de Seguridad ECU 911, y que concluyó abruptamente sin preguntas de lo medios, los periodistas, mucho a gritos, le exigieron datos precisos sobre las fotos.

    En ese centro quedaron sin respuestas los familiares y periodistas envueltos en abrazos y sollozos, protagonistas de escenas desgarradoras de dolor y angustia por un el secuestro de profesionales de la comunicación, un hecho inédito en Ecuador desde los años 80, según los expertos.

    Entretanto, otros compañeros más gritaban, "Nos faltan 3, nos faltan 3".

    En la plaza convertida en epicentro de la solidaridad con los desaparecidos, se repetía al unísono: "Basta de mentidas, queremos la verdad", "Gobierno, escucha, seguimos en la lucha".