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    La OCDE aconseja a Argentina mejorar el nivel y la igualdad en la educación

    19 de marzo de 2018

    París, 19 mar (EFE).- Mejorar el nivel de la educación y reducir la desigualdad en los primeros años de vida son algunos de los principales consejos de la OCDE a Argentina, que necesita mejorar sus infraestructuras para aumentar su productividad y reducir la brecha de riqueza con los grandes países desarrollados.

    En su informe anual "Apuesta por el crecimiento" publicado hoy, que evalúa las políticas estructurales, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera prioritario garantizar la aplicación en su totalidad de las reformas ya emprendidas, entre las que destaca la tributaria.

    El estudio señala que hacen falta "nuevas actuaciones para reducir las barreras a la entrada y la competencia en los mercados de productos y servicios" para una distribución más eficaz de recursos que genere un mayor crecimiento, ya que el diferencial con los países de la OCDE "es considerable" y no ha disminuido en los últimos años.

    En el terreno de la educación, los autores del informe consideran que si disminuyeran las desigualdades y mejorase la adquisición de competencias, progresaría el empleo y la productividad laboral y se promovería la movilidad social.

    Para lograrlo, sus recetas pasan por más inversión en educación para los primeros años de la infancia -cruciales para combatir la brecha por el entorno familiar-, programas de preparación de los docentes que seleccionen y formen mejor a los candidatos, reforzar la formación profesional o un mayor vínculo entre la universidad y el mercado laboral.

    La OCDE considera que Argentina tiene que desarrollar proyectos de infraestructuras, como el Plan Belgrano, la electrificación del resto de las líneas de ferrocarril y la Red de Expresos Regionales para facilitar las conexiones y el comercio en el interior del país.

    A ese respecto, hace notar que la reciente ley sobre las asociaciones público-privadas permitirá equilibrar los riesgos entre ambos sectores.

    Otro campo de reformas pendientes en Argentina es la reducción de la "carga regulatoria", lo que significa menos barreras al comercio y a la creación de empresas, una legislación laboral más flexible y una promoción del comercio exterior con "procedimientos administrativos sencillos, transparentes y eficaces".

    Sobre el sistema tributario, los autores del informe piden que se eviten los impuestos con "efecto distorsionador", como los que se basan en los ingresos provinciales o los que gravan las transacciones financieras.

    También instan a que se amplíe la base imponible del impuesto sobre la renta, que se eliminen vacíos legales como el trato fiscal preferente de determinados ingresos de inversiones o que se continúe con la rebaja de las retenciones de impuestos sobre las nóminas de las personas que acceden al mercado laboral.

    La OCDE pide recuperar el ritmo de las reformas para favorecer la igualdad

    París, 19 mar (EFE).- La OCDE se inquieta por la ralentización del ritmo de reformas en los últimos años y considera que hay que aprovechar la mejora de la coyuntura económica para relanzar los cambios estructurales y combatir así las crecientes desigualdades.

    En su informe "Apuesta por el crecimiento" publicado coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Buenos Aires, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advierte de que "existen escasos indicios de que el ritmo de las reformas vaya a recuperarse de forma inminente".

    Constata que en 2017 el porcentaje de medidas adoptadas sobre las recomendaciones que hace a los países volvió a reducirse con respecto a los dos ejercicios precedentes, que ya habían marcado una caída.

    Cita el caso de algunos países que sí llevaron a cabo "reformas importantes" el pasado año, en concreto Francia y su nuevo código laboral, Japón y la mejora en el acceso a las guarderías, Argentina y su reforma fiscal, o la creación en India de un impuesto sobre bienes y servicios.

    Para la organización, hay que sacar partido de que el ritmo de crecimiento económico vuelva a ser similar al que había antes de la crisis (para 2018 prevé que será de casi el 4 % a escala global) para llevar a cabo "reformas estructurales".

    Sobre todo porque aunque el descenso de las tasas de desempleo se han acelerado en los últimos meses, eso "no se ha traducido aún en un incremento salarial importante de carácter general" después del estancamiento del nivel de vida sufrido por "un importante porcentaje de la población en muchos países de la OCDE".

    Por eso, pide que los responsables políticos "encuentren vías para superar la resistencia política observada ante reformas que pretenden salvar obstáculos de sobra conocidos y sienten las bases para que sus economías aprovechen al máximo la transformación digital en curso".

    Una de sus principales recomendaciones es aumentar las competencias de las personas en tecnologías digitales y, a más largo plazo, cambiar los sistemas educativos para que los trabajadores adquieran las competencias necesarias en este terreno, y eso incluye facilitar el acceso a la formación a los grupos más desfavorecidos.

    Otro problema identificado es el de "la creciente brecha de productividad" entre las empresas punteras y otras más rezagadas, menguadas en sus capacidades para invertir en nuevas tecnologías.

    Para aumentar los incentivos a la inversión, su consejo es reducir las barreras en la regulación y los obstáculos a la inversión extranjera directa.

    Sobre esos puntos, señala que persisten barreras de carácter administrativo o regulatorio para entrar en el sector servicios en Francia, Alemania y España; y persisten los obstáculos importantes a la inversión extranjera en México, Indonesia o Rusia.

    En el terreno de la fiscalidad, la OCDE apuesta por ampliar la base imponible mediante la eliminación de vacíos legales, en particular "los que benefician principalmente a las personas con altos niveles de renta o grandes patrimonios".

    También por reducir los tipos impositivos en las rentas fácilmente trasladables como las de trabajo o de capital, y en paralelo aumentar la presión fiscal con el impuesto de sucesiones o sobre los bienes inmuebles.

    La OCDE aconseja a Brasil dirigir las ayudas sociales a los más pobres

    París, 19 mar (EFE).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que para aumentar la eficacia del dispositivo de ayudas sociales de Brasil sin elevar la presión fiscal para su financiación, éstas tienen que ser más selectivas e ir dirigidas a los más pobres.

    Ésta es una de las principales recomendaciones para Brasil de la OCDE, que en su informe anual "Apuesta por el crecimiento" publicado hoy señala que la disminución de la brecha en la renta per cápita respecto al mundo desarrollado se ha estancado en los últimos años a causa de los pobres resultados en la productividad laboral.

    Para corregir esa evolución, sus principales recetas son una fuerza de trabajo más educada, una mejor infraestructura y menores distorsiones fiscales, además de menos barreras a las importaciones y más inversión en las infraestructuras.

    Sobre las ayudas sociales, los autores del informe -presentado coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Buenos Aires- destacan que hay que privilegiar los subsidios en efectivo condicionados a los más pobres, que son los más efectivos para disminuir las desigualdades.

    En paralelo, piden que se dejen de indexar las pensiones mínimas y los subsidios sociales al salario mínimo para impedir que se dispare el gasto, y que se examine la pertinencia de vincular otras ayudas al salario mínimo, incluido el Abono Salarial.

    La OCDE señala una serie de pistas para elevar el nivel y la equidad en la educación, como incrementar la remuneración de los profesores, ofrecerles una formación continua e incentivos.

    También garantizar la escolaridad en jornada completa en todo el país, construir más escuelas en las zonas donde hacen falta o ampliar los programas de formación profesional para cubrir las carencias en competencia y reducir el fracaso escolar.

    El conocido como el "Club de los países desarrollados" considera que Brasil tiene que reducir sus aranceles y eliminar otras exigencias que se imponen a nivel local porque eso permitirá a las empresas del país tener acceso a productos intermedios y al final ser más competitivas.

    En el terreno fiscal, los autores del informe aconsejan disminuir las "distorsiones" consolidando los impuestos indirectos a nivel estatal y federal y trabajar en un impuesto sobre el valor añadido con una amplia base impositiva.