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    EE.UU. deja sin protección migratoria a 195.000 salvadoreños

    08 de enero de 2018

    Washington, 8 ene (EFE).- El Gobierno de Donald Trump dejará sin protección migratoria a 195.000 salvadoreños a partir de septiembre de 2019, fecha para la que deberán haber abandonado Estados Unidos si no han obtenido otra vía de regularización pese a que la mayoría vive en el país desde hace al menos 20 años.

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció hoy su decisión de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) otorgado en 2001 a los salvadoreños que estaban en Estados Unidos tras los devastadores terremotos de enero y febrero de ese año.

    El Gobierno justifica la decisión en que "ya no existen las condiciones originales causadas" por los sismos, la razón por la que se concedió esta protección a un total de 263.282 salvadoreños en 2001, una cifra que ha ido decreciendo hasta los 195.000 actuales.

    El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, explicó hoy, preguntado por Efe, que la cifra de 263.282 ofrecida por EE.UU. era la de los inscritos cuando se otorgó el permiso y que ha ido decreciendo a media que algunos lo han perdido o han obtenido otro estatus.

    El ministro, que dio una teleconferencia desde El Salvador a la prensa en Washington, anunció que su Gobierno trabajará ahora para conseguir que el Congreso de EE.UU. apruebe una ley que dé protección permanente a estos salvadoreños "antes de marzo de 2019".

    Al mismo tiempo, el Gobierno salvadoreño preparará las condiciones para la vuelta de sus nacionales emigrados con programas de emprendimiento y reinserción escolar, aunque su objetivo, insistió el canciller, es que los salvadoreños con TPS puedan quedarse en EE.UU.

    Preguntado por su estimación de cuántos de los 195.000 podrán regularizar su situación por otra vía, el ministro prefirió "no adelantar porcentajes al respecto".

    Martínez trató de dar la vuelta a la dura medida tomada hoy por EE.UU. al presentarla no como una cancelación sino como "una prórroga de 18 meses".

    Sin embargo, el DHS dejó claro hoy en su anuncio que con este paso ponen fin al TPS al considerar que ya no existen las condiciones de su concesión (los daños de los sismos) y que El Salvador ya está preparado para acoger a sus nacionales emigrados.

    Además, indicó que el plazo de 18 meses busca simplemente dar un margen para que los afectados puedan tratar de regularizar su situación por otra vía o preparar su vuelta a un país en el que la mayoría no vive hace al menos 20 años.

    Preguntado por si se han considerado los altos niveles de violencia y pobreza en el país centroamericano a la hora de tomar la decisión -la razón que alegaban los activistas para pedir su prórroga-, un alto funcionario estadounidense subrayó que sólo se han tenido en cuenta los aspectos por los que se concedió el TPS.

    "Solo el Congreso puede legislar una solución permanente a la falta de un estatus migratorio legal duradero para los que están actualmente protegidos por el TPS", indicó el DHS en su nota, para destacar que tienen los 18 meses de margen para hacerlo.

    La organización proinmigrante UnidosUS (antes La Raza), junto a otras del mismo movimiento, urgió hoy en al Congreso a dar "una solución a este error".

    Destacados congresistas como el republicano Mario Díaz-Balart y el demócrata Luis Gutiérrez, así como los senadores demócratas Bob Menéndez y Tim Kaine condenaron rotundamente la decisión del Gobierno y pidieron una respuesta del Capitolio.

    En este momento, republicanos y demócratas están enfrascados en negociaciones amplias de política migratoria marcadas por la insistencia de Trump en construir un muro fronterizo con México y la búsqueda de una solución para los jóvenes indocumentados del suspendido programa DACA (Acción diferida para los llegados en la infancia).

    El Gobierno de El Salvador, la comunidad salvadoreña en Estados Unidos y activistas proinmigrantes vienen batallado sin descanso en los últimos meses para el mantenimiento del TPS o al menos para su prórroga por seis meses, como Trump hizo con el programa para los hondureños.

    Sin embargo, el Ejecutivo decidió aplicar su marcada línea dura migratoria y terminar el programa para los salvadoreños -la comunidad más numerosa protegida por el TPS-, tras haber hecho lo mismo con el beneficio para los nicaragüenses y los haitianos.

    La embajadora salvadoreña en EE.UU., Claudia Canjura, evitó responder por qué cree su Gobierno que EE.UU. ha prorrogado seis meses, sin cancelación, el TPS de los hondureños -con un Ejecutivo más afín ideológicamente- y no para El Salvador -que no ha apoyado las tesis de Donald Trump en asuntos como la crisis venezolana-.

    Inmigrantes rechazan frente a la Casa Blanca el fin del TPS salvadoreño

    Washington, 8 ene (EFE).- Varias decenas de inmigrantes rechazaron hoy frente a la Casa Blanca la decisión del Gobierno de Estados Unidos de cancelar el estatus de protección temporal (TPS) para los salvadoreños.

    Un total de 263.282 salvadoreños se beneficiaron hasta finales de 2016 de este permiso, que les fue concedido en 2001 a quienes estaban en Estados Unidos tras los devastadores terremotos de enero y febrero de ese año y también fue otorgado años antes a quienes huyeron tras el estallido de la guerra civil del país.

    "Congreso, arréglalo ahora", entonó el activista Jaime Contreras, del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU), que lideró una marcha improvisada sobre la medida, apenas una hora después de que se oficializara la cancelación del TPS por parte del Ejecutivo que preside Donald Trump.

    Rodeados de inmigrantes procedentes de distintos países y que se sienten amenazados por las políticas migratorias tomadas por Estados Unidos desde enero de 2017, Contreras y otras organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes entonaron consignas contra el mandatario.

    Trump ya había cancelado recientemente los permisos temporales que también fueron otorgados a haitianos y nicaragüenses, así como el programa de Acción Diferida (DACA), que protegía de la deportación a los jóvenes indocumentados que llegaron como niños a Estados Unidos.

    Esta deriva implica que la eliminación del TPS para los salvadoreños no sea "una sorpresa" para Contreras, que dijo que "después de escuchar la retórica" de Trump como candidato, "ahora es una realidad".

    El Gobierno concedió un plazo de 18 meses tras la expiración el próximo marzo para que los salvadoreños "puedan preparar su partida", un lapso que -según Contreras- los legisladores deberán de aprovechar para dar una solución permanente a los migrantes afectados.

    La organizadora de la asociación CASA, Sara Ramírez, dijo que Estados Unidos había provocado "la desgracia" en las vidas de los salvadoreños "tepesianos" -portadores de TPS- con su involucración durante la guerra civil en El Salvador y pidió a Trump que aprendiera "un poco de historia".

    El TPS se creó en la presidencia de George H.W. Bush (1989-1993), cuando el Congreso estableció un procedimiento que permite al Gobierno otorgar, de manera extraordinaria, un permiso temporal de residencia y trabajo a los nacionales de países afectados por conflictos bélicos, epidemias o desastres naturales.

    Proinmigrantes en EE.UU. lamentan la decisión sobre los salvadoreños y seguirán la lucha

    Los Ángeles, 8 ene (EFE).- Activistas en favor de los inmigrantes lamentaron hoy la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños, que consideraron "cruel" y "decepcionante", pero reafirmaron que seguirán "luchando" por una "solución" permanente para esa comunidad.

    El Departamento de Seguridad Nacional anunció hoy que los beneficiarios del TPS de El Salvador tendrán una extensión de 18 meses para preparar su retorno a territorio salvadoreño o buscar otra "alternativa" para regularizar su estancia en Estados Unidos.

    La decisión del Gobierno estadounidense es "cruel" y similar a "un genocidio" para miles de familias que ahora confrontan un futuro incierto", dijo a Efe Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

    Cabrera subrayó los altos índices de violencia que deberán enfrentar las familias que estaban acogidas TPS si regresan a El Salvador.

    "El paso siguiente es presionar para que el Congreso proteja a estas familias. Esa es la única solución viable antes de que llegue la fecha final (de TPS para salvadoreños) que será en septiembre de 2019", indicó Cabrera.

    Evelyn Hernández, beneficiaria de TPS, quien es coordinadora de "tepesianos" del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) en Los Ángeles, dijo, por su parte, que la noticia la dejó "frustrada y enojada", pese a que "sabíamos que iba a pasar".

    Otras organizaciones, como UnidosUS (antes NCLR) y We Belong Together, también lamentaron la cancelación del TPS autorizado en 2001 por el entonces presidente George W. Bush, después de que dos terremotos sacudieron ese año El Salvador.

    UnidosUS subrayó que el anuncio de hoy está en consonancia con la continua cruzada antiinmigrante de la administración Trump, que puso fin a los TPS de nicaragüenses y haitianos en noviembre, a pesar de las condiciones precarias que aún enfrentan los dos países.

    We Belong Together, una organización de mujeres, destacó que es el Congreso el que tiene el "poder de detener la máquina de deportación de Trump, pero hasta ahora no ha hecho nada".

    "Las mujeres de todo el país instan al Congreso a respaldar a millones de familias y niños inmigrantes protegiendo a los cientos de miles de personas que han vivido por años o décadas en Estados Unidos gracias a TPS, señala esta organización.