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    Coinciden en California marchas opuestas sin incidentes

    20 de agosto de 2017

    Los Ángeles, 20 ago (EFE).- Cientos de personas se dieron cita hoy en Laguna Beach, ciudad del sur de California, donde coincidieron, sin incidentes de importancia, una marcha contra la inmigración ilegal y contramanifestantes opuestos al supremacismo blanco.

    Un gran despliegue policial contribuyó a limitar al intercambio de gritos entre ambos grupos la expresión de sus diferencias.

    La marcha "America First", convocada por un hispano que se hace llamar Johnny Benitez, y que ya ha organizado otras concentraciones similares, se hizo esta tarde para honrar a las "víctimas de crímenes cometidos por inmigrantes ilegales y refugiados" y para manifestarse en contra de la inmigración indocumentada.

    "No sólo se trata de las víctimas de los delitos violentos, sino todas las repercusiones de personas que han venido (a EE.UU.) y no deberían estar aquí", declaró a los medios Benítez, que se define como un inmigrante.

    El hispano señaló que los verdaderos motivos del apoyo a los indocumentados subyacen detrás de argumentos como "crisis de refugiados" o "personas que huyen de la violencia en sus países", y que en el fondo son "un engaño para favorecer la mano de obra barata".

    Entre los carteles que portaban los manifestantes contrarios a la inmigración ilegal se leían mensajes como: "No más víctimas, aseguremos nuestras fronteras ahora".

    Poco antes del comienzo de la marcha, unas 150 personas arribaron al sitio con carteles a favor de la inmigración, convocados por el grupo Socialistas Demócratas de Estados Unidos-Condado de Orange y en medio de una estricta presencia policial que vigiló el cruce de gritos entre ambas partes.

    Portavoces de la Policía de Laguna Beach señalaron que al lugar se desplazaron por lo menos cien efectivos, incluidos agentes de localidades vecinas, para vigilar que no se produjeran hechos violentos.

    Según declaró el oficial de la Policía local Jim Cota, la numerosa presencia de agentes tuvo como finalidad garantizar el derecho a la libre expresión de todos y la seguridad de los participantes, pero con "tolerancia cero" a actos violentos.

    Los agentes incluso colocaron barreras de protección por donde pasaron los manifestantes, para evitar situaciones como la de Charlottesville, Virginia, en donde una mujer de 32 años murió el 12 de agosto al ser atropellada por un presunto neonazi durante un choque entre nacionalistas blancos y antirracistas.

    La localidad costera de Laguna Beach fue escenario también el sábado de una manifestación "contra el odio, el racismo y la discriminación", en la que participó la alcaldesa, Toni Iseman.

    Líderes religiosos de Nueva York condenan el lenguaje racista en la Casa Blanca

    Nueva York, 20 ago (EFE).- Más de 100 líderes religiosos del estado de Nueva York y su gobernador, Andrew Cuomo, condenaron hoy el "lenguaje del racismo" que, dicen, ha adoptado el discurso de la Casa Blanca tras los disturbios de Charlottesville y las polémicas palabras del presidente de EE.UU., Donald Trump, al respecto.

    Cuomo y un total de 125 líderes religiosos de distinto credo, entre ellos cristianos, judíos y musulmanes, expresaron en una carta abierta su "unión" frente a la intolerancia y la violencia y su "esperanza" de que Washington les escuche y se una a ellos.

    "Esta semana, desde esta Casa Blanca, hemos escuchado los discursos con un mensaje oculto racista en la retórica de campaña transformarse en el cristalino e innegable lenguaje del racismo", denunciaron los firmantes.

    Entre ellos está el pastor evangélico A. R. Bernard, que el viernes renunció a asesorar a Trump tras las declaraciones en las que responsabilizó de la violencia en Charlottesville tanto a neonazis como a antirracistas y aseguró que también había "gente muy buena" en la concentración supremacista.

    Bernard había declarado en una entrevista el sábado que esperaba que otros miembros del Consejo Asesor Evangélico de Trump criticaran los comentarios del presidente y, aunque muchos salieron a defenderlo en las redes sociales, la respuesta no se ha hecho esperar.

    "Como líderes en este gran estado, inequívocamente condenamos el lenguaje y la violencia de la supremacía blanca", señalaron los firmantes y el gobernador, quienes consideraron la "retórica del odio", ya sea "camuflada" o "categórica", un "veneno" que "debe ser condenado".

    "Mientras Washington titubea, Nueva York se planta fuerte. Frente al odio, no vamos a estar inactivos. Este fin de semana y cada fin de semana, rezaremos y celebraremos la belleza de la diversidad y el respeto para todos. Es nuestra esperanza que en Washington nos escuchen y se unan", concluyeron.