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    La Policía brasileña ve indicios de que Temer incurrió en corrupción pasiva

    19 de junio de 2017

    Sao Paulo, 19 jun (EFE).- La Policía Federal envió hoy al Tribunal Supremo un informe parcial en el que concluye que hay indicios de un posible delito de corrupción pasiva cometido por el presidente de Brasil, Michel Temer, informaron medios locales.

    La Policía pidió también más tiempo para concluir sus investigaciones y presentar un informe completo sobre el caso, el cual ha puesto al jefe de Estado contra las cuerdas.

    Temer es investigado por los delitos de corrupción, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, después de que un Joesley Batista, uno de los dueños de la multinacional cárnica JBS, le acusara de recibir sobornos desde 2010.

    La Policía no se pronunció todavía sobre el supuesto delito de obstrucción a la justicia, el cual, según la Fiscalía, fue cometido por Temer al dar luz verde a Batista para comprar el silencio de Eduardo Cunha, expresidente de la Cámara de los Diputados y preso por corrupción.

    Una vez concluida la investigación de la Policía, el Fiscal General, Rodrigo Janot, deberá decidir si presenta o no una denuncia contra Michel Temer, quien se ha visto acorralado después de la explosiva confesión realizada por Joesley Batista.

    El empresario también entregó a las autoridades una grabación clandestina realizada el pasado mes de marzo en la residencia oficial de Temer, en Brasilia, la cual está siendo analizadas por peritos profesionales para comprobar si fue o no manipulada.

    En esa grabación, Batista relata diversas maniobras ilegales que estaba realizando en favor de JBS tanto en el Poder Judicial como con algunos ministros, ante lo que Temer se mantiene en silencio o hasta llega a consentir.

    Batista reiteró las acusaciones contra Temer este fin de semana, cuando fue publicada una entrevista en la revista Época en la que acusa al mandatario de ser "el jefe de la mayor y más peligrosa organización criminal" de Brasil.

    Tras la publicación, el jefe de Estado lanzó una ofensiva contra el dueño de JBS y hoy, antes de iniciar un viaje a Rusia y Noruega, le denunció ante la Justicia por daños morales, difamación calumnias e injurias.

    "Aviso a los criminales que no saldrán impunes, pagarán por lo que deben y serán responsabilizados por sus ilícitos", sostuvo Temer, en un vídeo divulgado hoy en sus redes sociales.

    En caso de que el fiscal general presente una denuncia contra Temer, lo que podría producirse los próximos días o semanas, su aceptación o rechazo dependería de una votación en el pleno de la Cámara de los Diputados.

    Si fuese aprobada por al menos dos tercios de los diputados, la decisión sería entonces comunicada al Supremo, que tendría la última palabra sobre el caso.

    Temer viaja hacia Rusia y se distancia de una crisis que amenaza su mandato

    Brasilia, 19 jun (EFE).- El presidente brasileño, Michel Temer, viajó hoy hacia Rusia, primera escala de un viaje que seguirá en Noruega y le mantendrá esta semana fuera de su país y distante de la grave crisis de corrupción que amenaza con desalojarlo del poder.

    El mandatario está bajo investigación en la Corte Suprema por los presuntos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, y la Fiscalía, que actúa como parte acusadora, ultima los trámites para decidir si presentará una denuncia formal.

    La mayor parte de las sospechas que pesan contra Temer han sido vertidas por el grupo JBS, una de las mayores empresas cárnicas del mundo y uno de los grandes abastecedores del mercado ruso, cuyas importaciones de carne proceden en casi un 50 % de Brasil.

    Para expandir ese comercio, al menos en ese sector, JBS es una de las empresas claves, por lo que Temer deberá "vender" productos de sus acusadores si pretende una mayor presencia de la carne brasileña en Rusia.

    Joesley Batista, uno de los propietarios de JBS, colabora con la justicia en investigaciones sobre corrupción y ha confesado que su empresa soborna a Temer desde 2010 a cambio de "favores políticos" y entregó a los tribunales explosivos audios que pudieran comprometer al mandatario y sirven de base a las indagaciones.

    Este fin de semana, en una entrevista con la revista Época, el dueño de JBS sostuvo que Temer es el "jefe" de una "organización criminal" que actúa en el Parlamento y se ha enriquecido a costas de sobornos, muchas veces disimulados como "donaciones" para campañas electorales.

    El mandatario, que niega todas las acusaciones, rechazó en forma vehemente la declaración de Batista, presentó hoy una demanda contra el empresario por "calumnias" y, en un vídeo divulgado poco antes de viajar, afirmó que "pagará por sus delitos".

    Una eventual denuncia de la Fiscalía contra Temer sería remitida por el Supremo a la Cámara Baja y sólo prosperaría si fuera avalada por una mayoría de dos tercios (342 de los 513 diputados).

    En ese caso, Temer sería separado del cargo durante 180 días, plazo que tendría el Supremo para juzgar el caso.

    Con ese telón de fondo, Temer arribará este martes a Moscú, donde será recibido por el presidente Vladimir Putin y tendrá reuniones de trabajo con el primer ministro de Rusia, Dmitry Medvedev, con la presidenta del Consejo de la Federación rusa, Valentina Matvienko, y con el presidente de la Duma de Estado, Vyacheslav Volodin.

    Según fuentes oficiales, durante los dos días que permanecerá en Moscú, el presidente brasileño participará en un seminario al que asistirán empresarios de ambos países, a los que animará a potenciar el comercio bilateral, que en 2016 alcanzó la suma de 4.300 millones de dólares.

    En el marco de la visita de Temer a Rusia, también está prevista la firma de acuerdos en las áreas de promoción comercial, cultural y de consultas políticas, entre otras.

    Desde la capital rusa, Temer viajará hacia Oslo, donde entre el jueves y el viernes se reunirá con el rey Harald V de Noruega y la primera ministra, Erna Solberg, y asistirá a eventos con empresarios de ambos países.

    Así como en Rusia, Temer pretende discutir en Noruega nuevas vías para ampliar el comercio bilateral, que en 2016 cerró en 1.300 millones de dólares.

    Una de las alternativas es un acuerdo que negocian la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, formado por Noruega, Islandia Liechtenstein y Suiza) y el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).

    La primera ronda de negociaciones concluyó la semana pasada en Buenos Aires y debería tener continuidad durante el segundo semestre de este año, período en que Brasil ostentará la presidencia rotativa del bloque suramericano, que recibirá de manos de Argentina el 21 de julio próximo.

    En medios políticos del Mercosur la duda es si será Temer quien recibirá la presidencia semestral del bloque, pues si prosperase la denuncia que puede ser presentada por la Fiscalía, para ese momento ya estaría despojado temporalmente del poder y sustituido en forma interina por el presidente de la Cámara Baja, Rodrigo Maia.

    Exdiputado preso señala la estrecha relación entre Lula y el acusador de Temer

    Río de Janeiro, 19 jun (EFE).- El exdiputado brasileño Eduardo Cunha, que purga una condena por corrupción, divulgó hoy una carta en la que señala la estrecha relación que existía entre el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y el empresario cuyas denuncias tienen contra las cuerdas a Michel Temer, el actual jefe de Estado.

    Cunha, que fue presidente de la Cámara de Diputados por varios años y uno de los políticos más influyentes de Brasil en los últimos Gobiernos, acusó al empresario Joesley Batista, presidente de la multinacional cárnica JBS, de mentir cuando asegura que sus relaciones con Lula eran limitadas y que solo se reunió en dos ocasiones con el ex jefe de Estado.

    "Él (Batista) asegura que sólo se encontró con el expresidente Lula en dos oportunidades, en 2006 y en 2013. Mentira. Se le olvidó decir que fue el organizador de un encuentro que duró varias horas el 26 de marzo de 2016 en su residencia en que participamos él, Lula y yo", afirmó Cunha en su carta desde la prisión.

    El exdiputado agregó que en la reunión pudo "constatar la (buena) relación entre ellos y los constantes encuentros que tenían".

    Según Cunha, la reunión organizada por Batista a petición de Lula fue para discutir el juicio político que el Congreso había abierto contra la entonces presidenta Dilma Rousseff, ahijada política de Lula, y que terminó con la destitución de la mandataria.

    En su condición entonces de presidente de la Cámara, Cunha fue el responsable por autorizar el inicio del juicio destituyente y uno de los más importantes defensores de la destitución de Rousseff.

    El exdiputado, que cumple condena por su responsabilidad en el escándalo de corrupción de Petrobras, insinuó, como lo ha hecho Temer, que Batista viene ocultando sus buenas relaciones con Lula, así como las supuestas corruptelas en el Gobierno del líder socialista que ayudaron a convertir su empresa en una de las mayores del mundo en el área de alimentos.

    Además de alegar que poco se reunía con Lula, el empresario dijo que jamás tuvo "conversaciones no republicanas" con el expresidente y que los sobornos que pagó durante su Gobierno los intermedió su entonces ministro de Hacienda, Guido Mantega.

    Batista es el autor de las denuncias contra Temer que llevaron a la Corte Suprema a autorizar una investigación contra el jefe de Estado por corrupción, asociación para delinquir y obstrucción a la justicia y que tienen acorralado al actual Gobierno.

    El empresario, además, acusó al presidente el pasado sábado de ser "el jefe de la mayor y más peligrosa organización criminal" de Brasil, que le exigía permanentemente el pago de sobornos y de donaciones ilegales para campañas electorales a cambio de favores para sus empresas o para no dificultar sus negocios.

    Temer desmintió todas las acusaciones, las atribuyó a decisiones del Gobierno que han contrariado los intereses de la JBS y aseguró que el empresario acusa a otros de sus propios crímenes para preservar a quienes serían sus cómplices, en una referencia a Lula.

    Según Temer, el grupo JBS obtuvo su primer crédito subsidiado del Gobierno de Lula en 2005 y esa "relación construida con gobiernos pasados" permitió que las ventas del grupo saltaran de 4.000 millones de reales (1.250 millones de dólares) en 2007 a 183.000 millones de reales (57.187 millones de dólares) en 2016.

    En su carta desde la prisión, Cunha reforzó esas insinuaciones y afirmó que Batista fue "el mayor beneficiario" de diferentes medidas adoptadas por el Gobierno Lula para conceder incentivos a empresas.

    "La pregunta que no quiere callarse es: ¿de dónde viene su poder (del empresario), que le permite mentir, atacar al Gobierno y aún beneficiarse de actos del Gobierno que lo dejan más rico e impune?", se preguntó Cunha.

    En su carta el exdiputado también acusa al empresario, como lo ha hecho Temer, de estar mintiendo para poder garantizar el perdón de todos sus crímenes que le concedió la Fiscalía en un polémico acuerdo de colaboración con la Justicia.