ÚLTIMAS NOTICIAS:
  • R.UNIDO CIBERATAQUE

    El Reino Unido recupera la normalidad entre las críticas por no actualizar los sistemas

    13 de mayo de 2017

    Londres, 13 may (EFE).- La mayoría de los centros sanitarios británicos afectados por el ciberataque global del viernes ha recuperado la normalidad, informó hoy el Gobierno del Reino Unido en medio de las críticas de la oposición por la falta de actualización de los equipos informáticos de hospitales y servicios médicos.

    Tras presidir un comité de emergencias para evaluar el incidente, la ministra británica de Interior, Amber Rudd, detalló que el ataque afectó ayer a 48 de las 248 autoridades locales del sistema de salud inglés (NHS England), organismos que controlan hospitales, centros médicos y ambulancias de una zona determinada, entre otros servicios.

    Entre esos organismos, tan solo seis continuaban con "algunas limitaciones" en su actividad veinticuatro horas después de que parte de sus ordenadores quedara bloqueada por un software malicioso que exigía un rescate para volver a acceder a los archivos.

    La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, dijo que el incidente está recibiendo toda la "atención" por parte del Centro Nacional de Ciberseguridad británico (NCSC, en sus siglas en inglés), adscrito a los servicios de inteligencia, y recalcó que el ataque no ha puesto en peligro historiales clínicos ni datos de los pacientes.

    El NCSC indicó, por su parte, que sus expertos están haciendo todo lo que está en su mano, "sin descanso", para volver a poner en funcionamiento los equipos dañados en un incidente que obligó a cancelar operaciones, desviar ambulancias y retrasar visitas.

    Rudd recomendó a los hospitales y centros médicos afectados "no pagar" el rescate que piden unos "cibercriminales" que, señaló, atacaron de forma simultánea a "grandes firmas de telecomunicaciones, proveedores, instalaciones ferroviarias, universidades y autoridades locales" de todo el mundo.

    El portavoz de salud del Partido Laborista, Jonathan Ashworth, criticó que muchos centros del NHS "han estado utilizando miles de ordenadores con (el sistema operativo) Windows XP, que está desfasado".

    Según advertía un artículo en la revista "British Medical Journal" esta misma semana, el 90 % de los organismos del NHS emplea en sus ordenadores ese sistema operativo, lanzado por Microsoft en 2001 y que dejó de recibir actualizaciones de seguridad por parte de la compañía en mayo de 2015.

    El líder laborista, Jeremy Corbyn, lamentó asimismo que el sistema sanitario trabaje con equipos informáticos que "no están protegidos ni actualizados".

    En respuesta a las críticas de la oposición, Rudd aseguró que el Gobierno ha "doblado" su inversión en seguridad informática y destacó que en febrero se inauguró el Centro Nacional de Ciberseguridad británico, el principal organismo que está lidiando con los problemas técnicos que ha originado el ataque.

    Con todo, la titular de Interior admitió que el sistema de salud debe "aprender" la lección tras este incidente y coincidió en que "Windows XP no es la mejor plataforma" para sistemas que tratan con información confidencial de pacientes.

    Además de los hospitales y centros de salud británicos, un portavoz de Nissan en el Reino Unido informó de que el ciberataque ha afectado a algunas de sus instalaciones, si bien apuntó que "no ha supuesto un gran impacto" en la actividad del fabricante japonés de vehículos.

    Como reveló el diario "The Guardian", un experto británico colaboró para detener el impacto de un incidente a gran escala que ha afectado a empresas y organismos de cerca de cien países.

    Un informático conocido con el nombre de usuario "MalwareTech", con la ayuda de Darien Huss, de la firma de seguridad Proofpoint, compró por 10,69 dólares (9,77 euros) un dominio de internet al que hacía referencia el código del software malicioso que desencadenó el ataque y lograron así inhabilitarlo.

    El incidente a gran escala, que la organización policial europea Europol ha calificado de ataque "sin precedentes" y que ha afectado a cerca de un centenar de países, se ha producido en medio de la campaña electoral en el Reino Unido de cara a los comicios del próximo 8 de junio.

    La primera ministra continuó con su agenda en Irlanda del Norte, donde insistió en que será necesario llegar a un acuerdo con Bruselas sobre el futuro estatus de la frontera con la República de Irlanda, una vez el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE), y delegó en su ministra de Interior la gestión de la crisis abierta tras el ciberataque.