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    El papa en Fátima fue un "obispo vestido de blanco" que pidió derribar muros

    12 de mayo de 2017

    Fátima (Portugal), 12 may (EFE).- El papa Francisco se presentó hoy en Fátima como "un obispo vestido de blanco", las palabras que uso la Virgen en el tercer secreto revelado a los tres niños pastores, en la oración que pronunció y en la que pidió derribar muros y vencer a las fronteras.

    Francisco llegó hoy a Fátima en un viaje "algo especial" ya que lo dedicará "a rezar", como explicó a los periodistas en el vuelo, y su primer acto en el santuario mariano fue una oración dedicada a la Virgen en la capilla de las apariciones, donde la Iglesia indica que la Madre de Dios se apareció a los tres pastorcillos.

    En esta oración, intercalada por coros, Francisco dijo que con la ayuda de la Virgen "recorreremos todas las rutas": "Seremos peregrinos de todos los caminos. Derribaremos todos los muros y venceremos todas las fronteras, saliendo hacia todas las periferias, revelando la justicia y la paz de Dios".

    A su llegada a la capilla, el papa permaneció varios minutos en recogimiento ante la Virgen de Fátima.

    Los cientos de miles de personas que se encontraban en la explanada y que hasta ese momento habían aclamado al pontífice argentino permanecieron en un impresionante silencio durante estos minutos

    Después comenzó la oración que escribió para la Virgen y en la que se presentó "como obispo vestido de blanco", según relató la Virgen al referirse al "que caía muerto" en los secretos revelados a los niños, Lúcia, Jacinta y Francisco, y que se interpretó como el atentado a Juan Pablo II en 1981.

    Tras descansar un par de horas, Francisco regresó al santuario para asistir a la bendición de las candelas y el rezo del Rosario.

    En su mensaje a los fieles, Francisco rechazó la idea de un Dios "justiciero" y la idea de una Virgen María como "una santita a la que se acude para conseguir gracias baratas"

    A los cientos de miles de fieles que llenaron la explanada con sus velas encendidas, Francisco les preguntó si creían que la Virgen era "¿una maestra de vida espiritual (...) o más bien una Señora inalcanzable?" o si la veían como "¿La Bienaventurada porque ha creído o más bien una 'santita', a la que se acude para conseguir gracias baratas".

    Desde la capilla de las apariciones, Francisco alejó la idea de una imagen de María "como deteniendo el brazo justiciero de Dios listo para castigar".

    Sobre este concepto del "castigo divino", el papa afirmó que siempre "hay que anteponer la misericordia al juicio y, en cualquier caso, el juicio de Dios siempre se realiza a la luz de su misericordia".

    "Por supuesto, la misericordia de Dios no niega la justicia, porque Jesús cargó sobre sí las consecuencias de nuestro pecado junto con su castigo conveniente", dijo.

    Para el papa, "cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño".

    "En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importante", aseveró.

    Y esa imagen de la "justicia y ternura, de contemplar y caminar hacia los demás", agregó el pontífice,"es lo que hace de la Virgen un modelo eclesial para la evangelización".

    En esta ceremonia en la que se bendijeron las velas de los fieles y dio inicio al rezo del Rosario, el pontífice había comenzado su discurso agradeciendo a los fieles su compañía: " Gracias por recibirme entre vosotros y uniros a mí en esta peregrinación vivida en la esperanza y en la paz".

    Francisco llegó hoy a Fátima para participar en el centenario de las apariciones a los tres pastorcillos y la canonización de dos de ellos, Jacinta y Francisco, que murieron con 9 y 10 años.

    Su primer pensamiento en este mensaje fue para los más necesitados y pidió a la Virgen que ella, "madre tierna y solícita con todos los necesitados, les obtenga la bendición del Señor".

    "Que, sobre cada uno de los desheredados e infelices, a los que se les ha robado el presente, de los excluidos y abandonados a los que se les niega el futuro, de los huérfanos y las víctimas de la injusticia a los que no se les permite tener un pasado, descienda la bendición de Dios encarnada en Jesucristo", agregó.

    Francisco asistió al rezo del Rosario sentado frente a la imagen de la Virgen de Fátima en la capilla de las apariciones.

    Mañana celebrará la misa de la canonización de los dos hermanos y regresará a Roma, tras una visita de apenas 24 horas. Cristina Cabrejas

    El Papa se reúne con Rebelo de Sousa y reza a solas en la base de Monte Real

    Lisboa, 12 may (EFE).- El papa Francisco se reunió hoy con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, tras su llegada a la base aérea lusa de Monte Real, donde posteriormente acudió a la capilla del recinto para rezar a solas antes de emprender vuelo en helicóptero con destino a Fátima.

    El pontífice fue recibido por el jefe del Estado luso a los pies de la escalerilla del avión en el que viajó a Portugal, en la pista de la base aérea, y ambos se dirigieron juntos a la tribuna de las delegaciones, donde escucharon los himnos pontificio y portugués, tocados por la banda de la Fuerza Aérea.

    Durante la ceremonia, el papa recibió honras militares de un batallón conjunto de alumnos de las academias de la Fuerza Aérea, de la Marina, del Ejército y de la Guardia Nacional Republicana.

    El pontífice y Rebelo de Sousa mantuvieron después una breve reunión a solas, durante la cual se intercambiaron regalos.

    El pontífice ofreció al presidente luso un mosaico de Nuestra Señora de Fátima que muestra la imagen de la Virgen sobre la encina en la que se apareció en esa localidad hace 100 años y los tres niños pastores videntes rezando de rodillas.

    La imagen es obra del Estudio de Mosaico del Vaticano y fue elaborada entre enero y abril de este año.

    Por su parte, el jefe del Estado luso le ofreció un oratorio de madera con la imagen de Nuestra Señora de Fátima, elaborado por la Fundación Ricardo Espírito Santo.

    Tras la reunión, el papa ha visitado la capilla de la base aérea, en la que ha rezado una oración y a la que ha donado un bajorrelieve en mármol con la imagen de San Francisco de Asís.

    Al concluir la oración, Francisco se desplazó en un vehículo eléctrico hasta el helicóptero que le transporta hasta la localidad de Fátima, situada a unos 50 kilómetros de la base aérea.

    Tras un vuelo de unos 20 minutos de duración, el papa llegará al estadio de fútbol de Fátima, que desde hoy se llamará "Estadio papa Francisco", y después recorrerá unos tres kilómetros en el "papamóvil" hasta llegar al santuario, donde tiene previsto participar en el rezo del rosario.

    Mañana sábado, será el día de la misa en la que canonizará a los dos hermanos Francisco y Jacinta, que junto su prima Lucía fueron testigos de las apariciones marianas, y después de almorzar partirá de regreso a Roma.

    El Papa dice que el viaje a Fátima "es especial, es de oración"

    A bordo del avión papal, 12 may (EFE).- El papa Francisco afirmó que el viaje a Fátima que comienza hoy es "especial" y será "un viaje de oración".

    El Papa saludó a los periodistas que le acompañan durante el vuelo que le trasladó hoy a la localidad portuguesa para participar en el centenario de las apariciones de la Virgen.

    "Buenas tardes y gracias por vuestra compañía y el trabajo que haréis en este viaje especial, que es en viaje de oración que servirá de encuentro con el Señor y con la Santa Madre de Dios", dijo Francisco a los 70 periodistas que viajan con él.

    Y agregó: "Gracias por la compañía y vamos adelante", para después saludar y detenerse unos instantes con cada uno de los periodistas.

    Como recordó durante el vuelo el portavoz del Vaticano, Greg Burke, se trata de un visita sobre todo de oración en la que el papa "rezará por todos".

    El avión que trasladaba a Francisco salió de Roma a las 14.11 hora italiana (12.11 GMT) y aterrizó a las 16.10 hora de Portugal (15:10 GMT) en la base aérea de Monte Real, donde le esperaban al pie de la escalerilla el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, con quien mantendrá una reunión privada en una de las salas del aeródromo.

    Francisco será así el tercer pontífice en aterrizar en esta base lusa como sus antecesores Pablo VI y Juan Pablo II, en 1967 y 1991, respectivamente.

    En la agenda del pontífice, además, está incluida una oración en solitario en la capilla de la propia base, como también hizo Pablo VI al inicio de su peregrinación a Portugal en 1967, y donde dejará un regalo y firmará en el libro de honor, tras lo cual se trasladará al santuario de Fátima en helicóptero.