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    Trump toma medidas para revisar las políticas impositivas y financieras de Obama

    21 de abril de 2017

    Washington, 21 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó hoy una orden ejecutiva para revisar regulaciones impositivas "injustas", algo que calificó de un primer paso para simplificar el código fiscal y dos memorandos que proponen reformas a la ley financiera promulgada en 2010 por el Gobierno de Barack Obama.

    Trump realizó la primera visita de su mandato al Departamento del Tesoro para firmar esas nuevas medidas orientadas a impulsar la desregulación fiscal y financiera, uno de los pilares de su agenda económica.

    La orden ejecutiva instruye al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, a "iniciar el proceso de simplificación fiscal", explicó Trump al enfatizar que los ciudadanos ya ni siquiera pueden hacer sus declaraciones de impuestos porque "no saben lo que están haciendo, son demasiado complicadas".

    El mandatario reiteró que su meta es lograr un "alivio" de la carga fiscal de la clase media y bajar los impuestos a las empresas.

    En una conferencia de prensa en la Casa Blanca previa a la firma de la orden, Mnuchin sostuvo que, bajo el Gobierno del expresidente Obama, el sistema fiscal se volvió "demasiado complicado y oneroso" para la economía y los contribuyentes estadounidenses.

    Por ello, la orden de Trump pide revisar todas las regulaciones impositivas de 2016 con objeto de determinar si son una carga "injustificada" para los contribuyentes, "innecesariamente complejas" o exceden lo permitido por ley, según la Casa Blanca.

    Además, esa orden instruye al Departamento del Tesoro a presentar a Trump un informe al respecto en un plazo de 150 días.

    En palabras de Mnuchin, se trata de lograr que el sistema impositivo haga a las empresas estadounidenses "más competitivas", no menos, y no las incentive a establecer sus operaciones en países con menores cargas fiscales.

    El secretario del Tesoro también se refirió al plan de reforma fiscal que prepara Trump e insistió en que el Gobierno está "muy cerca" de tenerlo listo y darlo a conocer.

    Después, desde el Tesoro el propio Trump dijo que habrá un "gran anuncio" sobre ese esperado plan el próximo miércoles, aparentemente dando a entender que prevé presentarlo ese día.

    Los mercados financieros, tras récords consecutivos en febrero y marzo estimulados por el anunciado y agresivo plan de estímulo fiscal de Trump, han comenzado a dar muestras de dudas en las últimas semanas ante la falta de detalles concretos por parte del Gobierno.

    El Gobierno se fijó inicialmente agosto como meta para conseguir la aprobación de la reforma fiscal en el Congreso, pero Mnuchin apuntó este jueves que eso se logrará "antes del fin del año".

    En cuanto a los dos memorandos que firmó hoy Trump, ambos persiguen revisar y modificar provisiones de la reforma de Wall Street promulgada en 2010 por Obama, conocida como ley Dodd-Frank y cuya meta es aumentar la regulación y supervisión del sistema financiero para evitar la toma de riesgos que desembocó en la aguda crisis de 2008.

    De acuerdo con Trump, muchas de las regulaciones de esa ley han sido "dañinas", no han logrado exigir responsabilidades a las firmas de Wall Street y "están haciendo en algunos casos lo contrario de lo que se suponía que debían hacer".

    Uno de los memorandos busca revisar la denominada Autoridad de Liquidación Ordenada (OLA, por su sigla en inglés), que permite a los reguladores del Gobierno federal apoderarse y liquidar un banco en bancarrota.

    Según Mnuchin, el Gobierno de Trump está comprometido con que los contribuyentes estadounidenses no estén "en riesgo" de pagar un rescate gubernamental de entidades demasiado grandes para dejarlas quebrar.

    El otro memorando tiene que ver con los procesos que lleva a cabo el Consejo de Vigilancia de la Estabilidad Financiera (FSOC, por su sigla en inglés).

    El uso de esas dos herramientas recogidas en la reforma financiera de Obama quedará suspendido durante el proceso de revisión de 180 días ordenado por Trump, excepto para casos de emergencia.

    Trump ya inició en febrero con una serie de decretos el proceso para revocar la ley Dodd-Frank, aunque es el Congreso el que debe eliminarla.

    "Vamos a hacer un recorte muy grande en (la ley) Dodd-Frank. Queremos fuertes restricciones, queremos una regulación fuerte, pero no la que hace imposible que los bancos presten (dinero) a las personas que van a crear empleos", sostuvo el mandatario a comienzos de abril.

    Precisamente hoy, el "número dos" de la Reserva Federal (Fed), Stanley Fischer, alertó de que sería "muy peligroso" dar marcha a atrás a las reformas para aumentar la supervisión financiera y recordó que la desregulación que defiende Trump fue la "causa" de la "terrible" crisis de 2008.

    "Parece que hemos olvidado que tuvimos una crisis financiera causada por el comportamiento de la banca y otras partes del sistema financiero, y que hicieron un terrible daño a la economía", dijo el vicepresidente del banco central estadounidense en una entrevista con la cadena CNBC.

    EE.UU. afronta una posible crisis presupuestaria causada en parte por el muro

    Washington, 21 abr (EFE).- La Casa Blanca ordenó hoy a las agencias federales que comiencen a prepararse para una posible paralización parcial del Gobierno a finales de mes por falta de fondos, por si fracasan unas negociaciones presupuestarias en las que la financiación para el muro con México tiene un papel central.

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo hoy a los periodistas que él cree que la Casa Blanca está "en buena forma" y podrá evitar la suspensión de buena parte de las actividades del Gobierno federal, algo que tendrá lugar si el Congreso no llega a un acuerdo presupuestario temporal antes de la noche del viernes 28 de abril.

    La Casa Blanca ha complicado las negociaciones en el Congreso para acordar un presupuesto temporal que mantenga abierto el Gobierno durante unos meses, al exigir en las últimas horas que se incluyan en ese paquete fondos para construir el muro en la frontera con México y para contratar a más agentes de inmigración.

    Esa exigencia, formulada este jueves por el director de la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, afronta una fuerte resistencia de los demócratas, y ha complicado las negociaciones para mantener abierto el Gobierno más allá de la próxima semana.

    La oficina que dirige Mulvaney anunció hoy que está dando pasos para prepararse para una posible interrupción de fondos e instruyó a todas las agencias del Gobierno a hacer lo mismo, aunque subrayó en un comunicado que el riesgo de que fracasen las negociaciones presupuestarias es "muy bajo".

    "Seguimos confiados en que no va haber una paralización del Gobierno", aseguró hoy el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, en una conferencia de prensa.

    "Pero hemos dejado muy claro que queremos fondos para el muro en la frontera, que queremos una mayor flexibilidad para denegar subvenciones federales a las 'ciudades santuario', que queremos contratar agentes de inmigración, y que queremos 30.000 millones de dólares para el presupuesto militar. Esas son nuestras prioridades", agregó.

    Las ciudades y condados "santuario" son aquellos que se niegan a colaborar con las autoridades federales para deportar a los indocumentados y a los inmigrantes que han cometido algún crimen, y Trump ordenó poco después de llegar al poder que se recortaran los fondos a esas entidades si no abandonan esa práctica.

    Los demócratas tienen más poder en esta negociación que en otras, dado que son necesarios 60 votos en el Senado para aprobar la medida presupuestaria, y los republicanos solo cuentan con 52 asientos.

    Un portavoz del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que todo iba bien en las negociaciones privadas para extender los fondos del Gobierno hasta que la Casa Blanca "empezó a imponer mano dura" con exigencias como la de los fondos para el muro.

    "Los demócratas no son los únicos que están opuestos al muro, también hay una oposición republicana significativa", afirmó el portavoz, Matt House, en declaraciones al diario Washington Post.

    La Casa Blanca no ha aclarado cuántos fondos exactamente quiere extraer del Congreso para comenzar a construir el muro en esta primera negociación presupuestaria.

    No obstante, en su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2018, Trump solicitó 1.500 millones de dólares este año para comenzar las obras de construcción y 2.600 millones adicionales para el próximo año.

    Según la independiente Oficina de Contabilidad Gubernamental, el precio total del muro con México podría elevarse a 21.000 millones de dólares, sin tener en cuenta las necesidades de pagar a aquellos a los que se expropien terrenos.