ÚLTIMAS NOTICIAS:
  • CINE EUROPEO

    La muerte de un guineano en un centro de extranjeros llega al Festival de Cine de Sevilla

    13 de noviembre de 2018

    Sevilla, 13 nov (EFE).- El guineano Idrissa Diallo, de 21 años, murió en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona en enero de 2012 y hubiera sido "una muerte cualquiera" si un documental no la hubiera contado, así como su entierro en África años después, y concursara en el Festival de Sevilla.

    "Idrissa, crónica de una muerte cualquiera" es el documental de 94 minutos con el que, en la sección oficial a concurso del Festival de Cine Europeo, sus directores, Xavier Artigas y Xapo Ortega, pretenden denunciar tanto aquella muerte "en extrañas circunstancias" como la legislación de extranjería española y la existencia de los propios CIES.

    También aspiran con este documental, que llegará a las salas comerciales a principios del verano, a poner delante de los ojos de la sociedad española el entierro de Idrissa en su país, rodeado de las personas que siempre se interesaron por él, una ceremonia que estuvo cerca de no producirse, ya que fue el equipo del documental el que halló su cuerpo en un nicho anónimo e hizo posible su repatriación.

    Artigas y Ortega han asegurado en conferencia de prensa que el equipo del documental hizo "lo que le correspondía al Estado español", como informar a la familia de Diallo de su muerte, localizar su cuerpo y repatriarlo a su país para entregarlo a su familia, un proceso que, precisamente, cuenta este filme.

    La película se divide en dos partes bien diferenciadas: la etapa de investigación sobre la muerte de Idrissa y el paradero de su cuerpo, y el viaje a Guinea Conakri, al lugar de origen de Idrissa para su enterramiento.

    Artigas ha asegurado que inicialmente pretendieron hacer una película como su anterior documental "Ciutat morta", en la que ofrecían "una verdad alternativa" a la verdad oficial sobre los sucesos durante la ocupación de un cine abandonado en Barcelona, pero "fue imposible desmontar nada por la opacidad total del caso".

    Idrissa murió "en extrañas circunstancias, privado de libertad y custodiado por la Policía Nacional", la autopsia no reveló "nada destacable", no se mostraron las imágenes de las cámaras de seguridad del centro, no había atención médica ni traductores y hubo que esperar una segunda ambulancia, entre otras circunstancias recordadas por los directores del filme.

    "De la frustración de no poder averiguar nada pasamos a la acción; avisamos a la familia y repatriamos el cuerpo en un proceso que llamamos de 'violencia burocrática', porque el Estado tiene obsesión por devolver a los inmigrantes a su país, pero una vez muertos es todo lo contrario", ha señalado Artigas.

    "Hubiera sido puesto en un osario, en una fosa común si no hubiéramos intervenido", ha añadido al recordar que el nicho en el que se depositó el cuerpo de Idrissa sólo tenía un número, ni su nombre, ni su procedencia "ni una pista que hubiera ayudado a su familia a localizarlo".

    Uno de los protagonistas de la película, Yakouba Diallo, el hermano de Idrissa no ha podido asistir a la conferencia de prensa de hoy, pero ha estado muy presente por las alusiones de los directores y porque una silla rotulada con su nombre ha permanecido vacía junto a ellos durante su encuentro con los informadores.

    Según Xapo Ortega, "Yakouba está muy triste porque se había hecho ilusiones de venir, tenía billete de ida y vuelta, reserva en hotel, seguro médico y cuenta bancaria con la cantidad requerida", pese a lo cual se le ha denegado el visado, aunque seguirán intentando que llegue para otra ocasión relacionada con la película.

    Ortega y Artigas han considerado el cine como "una herramienta de cambio social", es un medio que "desencadena debates públicos" y que posee la capacidad de "atravesar al espectador" con una intensidad que no tiene otras formas de arte.