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    Los paisajes colombianos llegan a Montevideo con un fuerte resplandor dorado

    19 de septiembre de 2018

    Montevideo, 19 sep (EFE).- Colombia es conocida por sus paisajes, su gente o su cultura, los grandes iconos que han reemplazado al oro precolombino en el imaginario colectivo, hasta que el artista bogotano Pedro Ruiz unió todos estos elementos para crear "Oro: Espíritu y naturaleza de un territorio".

    La muestra, que se inaugura este jueves en el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI) de Montevideo, ofrece "un relato del corazón de Colombia", según indicó a Efe Ruiz, quien acerca al espectador a una historia que no se puede separar del material precioso por excelencia.

    En sus pinturas y dibujos, el autor subraya lo mejor del amplio repertorio colombiano, un país que destaca por su biodiversidad, plasmado siempre sobre un fondo dorado que ilumina de forma inconfundible cada una de las tres salas que componen la exposición.

    "Colombia se conoce por muchas cosas, una de ellas es el oro precolombino, su historia de 'El Dorado', y yo trato de pegarme a esa leyenda, para darle importancia a lo que somos realmente los colombianos, a nuestra vida cotidiana y forma de ser, mostrar el verdadero oro de Colombia", explicó el artista, que visita por primera vez Uruguay.

    Muchas de las obras se exponen con una lupa al lado, que permite buscar de forma más detallada los pequeños tesoros escondidos en sus trazos, para que cada uno se lleve su propia idea de qué es el oro colombiano, aunque en este aspecto el autor lo tiene claro: para él el oro es el jaguar.

    "El cuadro icónico es el jaguar, el jaguar es un símbolo poderoso, no de poder sino poderoso, de los chamanes en Colombia. Cuando el chamán entra en trance, tiene la fuerza de recorrer su territorio para poder guiar a su pueblo. Yo escogería eso como símbolo", aseguró.

    Los chamanes son un elemento importante en su obra como sublimación de una tradición indígena inseparable de la historia colombiana, y de ellos destaca que poseen "una sabiduría tan sencilla, tan simple y tan universal" que a veces resulta difícil de comprender para el resto de personas.

    Colombia es oro, son paisajes, son sus pueblos indígenas, y, por desgracia, Colombia también es violencia, con mayor o menor intensidad, dependiendo de la época. Los conflictos armados forman parte de esta macrovisión del país caribeño.

    "Si tu miras parece una obra que estuviera ignorando a primera vista toda la violencia que hay en Colombia, pero si miras de cerca, la hizo un artista que vive en Colombia y que sabe que su pueblo está sufriendo. Se nota la nostalgia, pero la idea es dar un canto de esperanza", subrayó el pintor que ya ha expuesto sus trabajos en ciudades como Roma, Sao Paulo (Brasil) o Miami (Estados Unidos).

    A pesar de que actualmente el país se encuentra en un proceso de paz que busca poner fin a un conflicto armado de hace 52 años, Ruiz cree que la gente "sigue sufriendo", lo que considera que se puede extrapolar "a casi todos los pueblos de la humanidad".

    En ese sentido, se muestra más optimista la embajadora colombiana en Uruguay, Natalia Abello, quien sostuvo a Efe que su país está viviendo un proceso "de transformación".

    "Después que se apaciguaron los fusiles y hubo un desarme, pudimos conquistar el territorio. Esto también hace parte de contarle al mundo qué es el territorio colombiano y las riquezas que tenemos (...) Hay que pasar ese dolor, esa rabia y ese sufrimiento que ha tenido el pueblo colombiano para ver un país resurgir", aseguró la diplomática.

    Y añadió que, en su opinión, el oro colombiano no es el jaguar retratado por Ruiz sino las personas que habitan el país, una población que destaca por ser "alegre, espontánea, luchadora, optimista, de gran creatividad y con unos valores y una identidad cultural muy fuertes".

    La exposición se podrá visitar hasta el próximo 14 de octubre en el MAPI, institución que dirige el uruguayo Facundo de Almeida, quien señaló a Efe el "orgullo" que supone recibir una obra en continua itinerancia y que, tras su paso por Uruguay, llevará el oro colombiano a Buenos Aires y a Asunción.